miércoles, 9 de septiembre de 2020

El Estado Paraguayo y la violacion de los derechos de niñas acribilladas

 Comparto este artículo para los que me preguntan por qué los padres no velaron por los derechos de las niñas acribilladas por el Estado en Paraguay.  Les respondo que para ello está  el Estado, para garantizar que esta protección exista, se lleve a cabo y no que el Estado, con su órgano ejecutor llamado FTC le asesine.

El artículo es del Profesor Hugo Ruiz Diaz Balbuena.

Fuente: Rtv


Caso de ejecución extrajudicial de María Carmen y Liliana Mariana Villalba: Una Violación de gravedad particular de los Derechos Humanos 

Hugo Ruiz Díaz Balbuena

Académico de Derecho Internacional de Derechos Humanos- UC


(Primera Parte)


Se aclara desde el inicio que este escrito no trata de cuestiones de responsabilidad penal, sino de Obligaciones Internacionales a la carga del Estado originadas en tratados de Protección de los Derechos Humanos.  


En este caso concreto se analiza la ejecución extrajudicial de María Carmen y Liliana Mariana Villalba, de 11 años, a la luz de la Convención Americana de Derechos Humanos y de otros instrumentos jurídicos internacionales. Se trata pues, de un análisis jurídico internacional. 

Paraguay es Estado Parte a la Convención y como tal asumió Obligaciones Internacionales que están a la carga del Gobierno paraguayo, del Poder ejecutivo, de las fuerzas militares, en tanto que órganos o agentes del Estado.  

Se aclara igualmente desde el inicio que, sin mayores dudas jurídicas, y tal como lo confesaron los mismos autores de diversas formas, nos confrontamos a una ejecución sumaria o ejecución extrajudicial de niñas indefensas, violación de una gravedad especial de los Derechos Humanos, violación múltiple y compleja. 


I. Discursos hegemónicos legitimadores de la ejecución extrajudicial de María Carmen y Liliana Mariana Villalba 


El recurso y análisis de la jurisprudencia de la Corte nteramericana de Derechos Humanos, el tratamiento a partir de las obligaciones del Estado paraguayo, se imponen ante los discursos tales como " los padres son responsables", " qué hacían allí", “por qué estuvieron allí" " eran guerrilleras", “eran terroristas” ……


Este discurso es propio de regímenes totalitarios, de sistemas que violan impunemente los Derechos Humanos de la población.

Estos discursos vehiculados por "personalidades", "empresarios", " periodistas”, “políticos”, “abogados”, “académicos de derecho”, ocultan mal una profunda ignorancia del Derecho como tal. Ocultan muy mal la barbarie. 


Con esos discursos, que tienen apariencia de racionalidad, se pretende legitimar, legalizar, volver banal, las más que graves violaciones de los Derechos Humanos, de los Derechos de los Niños y Niñas.  


Se persigue, en realidad, la justificación de la ejecución extrajudicial de niñas.  Ideológicamente, se procede a desvalorizar la Vida de ciudadanos, de niños y niñas como Derecho Humano fundamental.


II. Derechos Humanos, Derechos de los Niños y Niñas: las disposiciones de la Convención Americana de Derechos Humanos


El artículo 4, de la Convención Americana de Derechos Humanos intitulado, Derecho a la Vida dice: 

1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida.  Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción.  Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.

Primero, esta disposición no puede ser interpretada como autorizando la ejecución extrajudicial de niñas o niños, la tortura y los tratos crueles e inhumanos a sus progenitores, familiares porque son “guerrilleras”, “terroristas”, etc. Ni en situación de conflicto armado internacional ni en situación de conflicto armado no internacional, ni en otras situaciones.  


Segundo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos interpretó al respecto cuanto sigue: 

“…El derecho a la vida es un derecho humano fundamental, cuyo goce es un prerrequisito para el disfrute de todos los demás derechos humanos. De no ser respetado, todos los derechos carecen de sentido. En razón del carácter fundamental del derecho a la vida, no son admisibles enfoques restrictivos del mismo. En esencia, el derecho fundamental a la vida comprende, no sólo el derecho de todo ser humano de no ser privado de la vida arbitrariamente, sino también el derecho a que no se le impida el acceso a las condiciones que le garanticen una existencia digna. Los Estados tienen la obligación de garantizar la creación de las condiciones que se requieran para que no se produzcan violaciones de ese derecho básico y, en particular, el deber de impedir que sus agentes atenten contra él”. (Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala Sentencia de 19 de noviembre 1999 (Fondo), párrafo 144). 

También afirmó la Corte Interamericana de Derechos Humanos en forma contundente: 

“Los derechos a la vida y a la integridad personal revisten un carácter esencial en la Convención. De conformidad con el artículo 27.2 del referido tratado, esos derechos forman parte del núcleo inderogable, pues no pueden ser suspendidos en casos de guerra, peligro público u otras amenazas a la independencia o seguridad de los Estados Partes”. (Caso Masacres de el Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador, Fondo, Reparaciones y Costas, Sentencia de 25 de octubre de 2012, párrafo 148).  

Ningún pretexto, tal como que las niñas eran “guerrilleras”, que su madre y padre son “guerrilleros”, que “nacieron en el monte”, el “qué hacían allí”, el · fueron utilizadas como “escudo humano”, en tanto que enfoques restrictivos para justificar la ejecución extrajudicial de niñas, el asesinato de niñas indefensas, es admisible. 

Los argumentos desarrollados por Mario Abdo Benítez, por el Fiscal interviniente en la ejecución extrajudicial de niñas, por el Coronel Grau carecen de todo fundamento en derecho.  

Además, toda interpretación restrictiva de los Derechos Humanos está prohibida por la misma Convención Americana. 

El antiguo Comité de Derechos Humanos, creado por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas, afirmó igualmente que la “…protección contra la privación arbitraria de la vida, que es explícitamente exigida por el tercer párrafo del artículo 6.1 [del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos] es de suprema importancia. El Comité considera que los Estados Partes deben tomar medidas no sólo para prevenir y castigar la privación de la vida [causada por] actos criminales sino también para prevenir los homicidios arbitrarios [cometidos por] sus propias fuerzas de seguridad. La privación de la vida por autoridades del Estado es una cuestión de suma gravedad. En consecuencia, [el Estado] debe controlar y limitar estrictamente las circunstancias en las cuales [una persona] puede ser privada de su vida por tales autoridades”. (Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Comentario General 6/1982, párr. 3).

Todo lo expuesto refuerza la disposición del artículo 19 de la Convención que dice: 

“Artículo 19.  Derechos del Niño

 Todo niño tiene derecho a las medidas de protección que sus condiciones de menor requieren por parte de su familia, de la sociedad y del Estado”.  

Dice la Corte Interamericana al respecto: 

“…. la Corte nota que, en el contexto de un conflicto armado interno, las obligaciones del Estado a favor de los niños se definen en el artículo 4.3 del Protocolo adicional II a los Convenios de Ginebra. Dicho artículo establece que: “[s]e proporcionarán a los niños los cuidados y la ayuda que necesiten, y, en particular: […] b) se tomarán las medidas oportunas para facilitar la reunión de las familias temporalmente separadas […]”. De acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja esta obligación ha sido definida como que “las partes en conflicto deben hacer lo posible por reestablecer los lazos familiares, es decir, no solo permitir las búsquedas que emprendan los miembros de familias dispersas, sino facilitarlas incluso”. (Caso de las masacres de dos Erres Vs. Guatemala, Excepción preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, Sentencia del 24 de noviembre de 2009, párrafo 191). No se necesita de comentario alguno. Simplemente recalcar que es aplicable al caso. 


III. Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos: ejecución extrajudicial de niños y trato cruel inhumano y degradante


En el caso de secuestro, tortura, ejecución extrajudicial o sumaria de niños y adolescentes por agentes u órganos del Estado (Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) Vs. Guatemala Sentencia de 19 de noviembre 1999, párrafo 174); la Corte Interamericana dijo claramente: 

“Estas personas (los niños ejecutados) no sólo fueron víctimas de la violencia extrema correspondiente a su eliminación física, sino que, además, sus cuerpos fueron abandonados en un paraje deshabitado, quedaron expuestos a las inclemencias del tiempo y a la acción de los animales y hubieran podido permanecer así durante varios días, si no hubieran sido encontrados fortuitamente. En el presente caso, es evidente que el tratamiento que se dio a los restos de las víctimas, que eran sagrados para sus deudos y, en particular, para sus madres, constituyó para éstas un trato cruel e inhumano”. 


Aplicación al caso al caso de María Carmen y Liliana Mariana Villalba. Las víctimas familiares  

 .

El artículo 5.1 y 5.2 de la Convención Americana dice:

“1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral. 

2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes…”.  

El montaje realizado desde el Poder, los discursos y declaraciones contrapuestos, contradictorios y absurdos (primero “dos mujeres”, luego “adolescentes”, luego al fin niñas, hijas de “guerrilleros nacidas en el monte”, paraguayas, “guerrilleras”, “terroristas”, cantidad de” balas que portaban”. Luego, hijas de “terroristas” …). 

El entierro apresurado sin trámite alguno NN, la sospechosa actuación del forense, la participación del Fiscal en el operativo, el hecho de privar a los familiares del cuerpo de las dos víctimas de ejecución extrajudicial,  la obstinada negación a la  identificación de las dos personas ejecutadas, el ocultamiento intencional de negación de la identidad y edad de María Carmen y Liliana Mariana Villalba,  la incineración de los supuestos uniformes militares camuflados, son elementos que indican una cruenta maquinación. 


Mario Abdo Benítez, el Coronel Grau, el Fiscal, ni siquiera guardaron el debido respeto a los muertos (María Carmen y Liliana Mariana Villalba). 

Es una conducta inhumana. Inmoral. Este hecho que converge con los otros mencionados, constituyen en el contexto, un TRATO CRUEL E INHUMANO. Otra más que clara violación del todo el Derecho. 

Con su conducta inmoral e inhumana, criminalizaron no sólo a las niñas María Carmen y Liliana Mariana Villalba, sino que los efectos de la ejecución extrajudicial que se buscaba justificar, se prolongaron sobre los familiares, igualmente víctimas; de esta más que grosera violación de los Derechos Humanos. 

Con la conducta inhumana e inmoral adoptada por los autores de la ejecución extrajudicial de las niñas María Carmen y Liliana Mariana Villalba, y tal como lo señaló claramente la Corte Interamericana, aquéllos “…. Intensificaron el sufrimiento de los familiares…”. (Caso Blake, 1998, párrafo 115).  Es una transgresión cruzada y gravísima de los Derechos Humanos. 


Estamos pues, ante violaciones intencionales y premeditadas de una gravedad especial de los Derechos Humanos. Violaciones groseras que no admiten ninguna justificación. 

Ninguna excepción. 

Tratándose de niñas, es un acto de barbarie.   

Es, nuevamente, el Estado paraguayo a la deriva, con un gobierno que desprecia explícitamente la vida y que nada en la violencia. Estamos ante políticas estructurales de Terrorismo de Estado.

viernes, 1 de mayo de 2020

Testimonios de vida sobre la Historia de Alberdi






Prefacio


Este relato de testimonios de vida, de alberdeños residentes en el mundo, sobre la historia de Alberdi, fue un sueño largamente acariciado por mi hermana Nilde, que siempre me sugería, la idea de escribir la historia de Alberdi. Pero como no contaba con datos documentados, ni donde acudir a recogerlos no lo hice, ntonces decidí escribir un primer libro con mis memorias de vida, como una autobiografía llamada Devenir.
Este año, día del maestro, nuestra ex directora del colegio Juan Bautista Alberdi de Alberdi, la Profesora Yolanda Molinas Vera, compartió fotos de las que fueran maestras y profesoras en Alberdi. Y luego preguntó  quién se animaría a escribir la historia de Alberdi, aprovechando que aún viven muchas profesoras para entrevistarlas, y que ella misma cuenta con información documentada sobre la Educación en Alberdi y su historia. Pensé y nuevamente mi hermana vio  y me llamó  para impulsarme  a hacerlo.
Entonces me vino la idea, de crear un libro con esta modalidad de obtener los testimonios de vida o pasavida de los maestros, profesores, antiguos pobladores y alberdeños residentes en todo el mundo, mediante reportajes en vivo, audios y mail de todas aquellas personas que nacieron o pasaron por Alberdi y que puedan aportar su mirada, para crear un libro con una diversidad de experiencias de lo que fuera y es la ciudad de Alberdi. Testimonios de vida que puedan servir de aquí a cien años a las próximas generaciones y tengan datos para poder imaginarse como se vivió en este siglo en la ciudad de Alberdi y su historia contada por sus mismos pobladores.


Información facilitada por Bernardina Ríos Irala, secretaria por muchos años de la Municipalidad y docente de Alberdi.
El pasado histórico de Alberdi data aproximadamente desde el año 1.916.
Ubicacion: La población con todas sus instituciones públicas estuvo ubicada en el lugar que actualmente llamamos "Alberdi viejo".

Se sabe que Agustín Fernando de Pinedo, hizo fundar sobre el río Paraguay varios puertos "para que sirvieran de escala a los navegantes". Entre ellos "Villa Franca del Remolino en 1.775. Tal vez por eso, al comienzo se le llamó a este lugar "Remolino", y más tarde "Franca Nueva" porque todos estos lugares dependían de la actual Villa Franca a la que llamaban "Franca vieja".
Pero luego, sin duda como homenaje de gratitud al gran pensador argentino "Juan Bautista Alberdi", quien con su habil pluma defendiera tenaz y fervientemente la causa paraguaya contra los intereses de su propio País durante la guerra del 70, y quien tiene sobrados títulos para nuestro reconocimiento, se pensó que su nombre debía eternizarse en nuestra patria, y se lo inmortalizó en este pintoresco sitio fronterizo a la Argentina, su patria tan amada. Por tan razonable motivo nuestro pueblo recibió el nombre de "Alberdi".
Primeros Pobladores: Entre los primeros pobladores allá por el año 1.916, figuran doña Manuela Vallejos, don Pablo Vera, don José  Domingo Molinas, don Juan Insfran, don Ricardo Caceres, don Francisco Barreto,  don Nicolás Cogliolo, don Julio Clerici, don Roque Daconte, don Antonio C. Franco, don Marcial Ramirez, don Pedro Velazquez, don Salvador Cogliolo, don Sebastián Rojas, don Rosendo Gavilan, don Gil Barreto, doña Francisca Vda de Ruiz, don José Tomas Escauriza, don Agustín Gaona, doña Eustaquia López, doña Bernarda Franco, doña Julia Torres, don Francisco Ocampos, don Miguel Ríos, don Francisco Sandoval, doña Toribia Jara, doña Zandalia de Mogloni, Prof. Marina Pintos, doña Mercedes Pintos y don Amadeo Doldan.
Instituciones Publicas: Entre las primeras instituciones públicas que funcionaban en Alberdi viejo figuran: La Junta Administrativa, siendo su presidente don Nicolás Cogliolo quien fue el iniciador de la mudanza de la población, para cuyo fin realizada viajes a la Capital junto al presidente de la República.

La comisaria, con su comisario don Marcial Ramirez, el Resguardo,  con su jefe don Antonio C. Franco; la agencia de Impuestos Internos, encargado don Juan B. Rolon; Administración de Tierras y Colonias, administrador don Julio Clerici y el agente escolar don Roque da Conte.
En esa época no existía en el lugar oficina de Registro Civil, la misma tenía su asiento en Villa Franca, pero a los pobladores de Alberdi les resultaba más fácil anotar a sus hijos en Formosa, de ahí que la mayoría  de los niños eran anotados en la Argentina.
Posteriormente el Registro Civil estuvo a cargo de don Ciriaco Paredes primero y de don Antonio Rolon después.







martes, 5 de marzo de 2019

Mariscal Francisco Solano López excomulgado por el Vaticano

Buenas tardes queridas redes. Cuán importante es saber nuestra historia pero contada por los vencidos y no sólo por los vencedores cómo hasta ahora.

Que importante es tener una biblioteca, pero si vas a leer y no como adorno, que tienen muchos en Paraguay. Y no sólo de autores que responden al más fuerte de la lógica dominante hegemónica o legionarios, historia que diga la verdad verdadera. No fake news.

Tuve la suerte de encontrar un día en la biblioteca de mi cuñado, este libro del escritor Brasileño Chiavenatto. Que escribió, algo así como Genocidio Americano. Allí, lo que mencionaba me asombró tanto. Pues nunca había leído, ni escuchado por ningún lado lo que ahí decía, 15 años atrás por ahi.

Luego ahora, dias atrás me sorprende que un obispo del Paraguay, no recuerdo su nombre estaba juntando cosas en Paraguay y le pedía a la CAPASU. Cámara Paraguaya de Supermercados que de sus aportes, para ayudar a rellenar el caballo de Troya de Estados Unidos que iba a ingresar a Venezuela para ayudar a liberar supuestamente al pueblo venezolano. Leer eso para mi fue recibir una puñalada más, a mis creencias e ingenuidad.

Ahora recibo éste artículo, y casi me caigo de espalda.

Unos años atrás 2015, mi madre cumplía años y vino a hacerle una sorpresa su ex alumno de primer grado en Colonia Sebastián Gaboto, ahora un general jubilado, su alumno hacia más de 60 años.

Cuando fue el cumple, yo estaba muy entusiasmada con la historia real del Paraguay, porque estaba asistiendo a un curso de guía de turismo en el Cabildo. Y allí escuché historias que me impactaron sobre lo que fuera la colonización y conquista de América, luego sobre el Dr Francia, Don Carlos Antonio López y el Mariscal Francisco Solano López. Tenía una sed de curiosidad y el alumno de mamá, había contado que tuvo la oportunidad de estar en la biblioteca militar del Brasil, y que sería maravilloso que algún día por una actitud de justicia, se le facilite al Paraguay, la información real sobre nuestra historia. La historia de la guerra de la Triple Alianza, que ellos tienen en su archivo confidencial, nunca antes dado a luz. Porque están articulados al control de grandes intereses economicos.

Ahora les comparto ésta información de la cual no tengo la más mínima duda de que fue así o peor.

Espero que muy pronto haya escritores paraguayos y no sólo Brasileros, Argentinos o Uruguayos. Que no sean legionarios y tengan acceso a esas fuentes reales de nuestra historia nunca antes mencionada.

Porque sólo el conocimiento de nuestra verdad nos hará libres a Paraguay, un país destrozado, violado y humillado hasta hoy dia, a consecuencias de esas guerras o genocidios de lesa humanidad. Que no puede quedar sin justicia. La mayor justicia será cuando sepamos nuestra verdad y saber quien es el monstruo que nos piensa y decide todo el tiempo, que está impregnado en nuestras creencias. Nuestra historia.

EL VATICANO EXCOMULGÓ AL MARISCAL LÓPEZ

Si en estos casi tres años de existencia de este grupo hemos demostrado que contra Paraguay no vinieron solo tres países, no deba extrañarnos que agreguemos un aliado mas: el Vaticano.
El Doctor Francia rompió la dependencia eclesial con respecto a Roma y fundó la Iglesia Nacional Paraguaya. Es decir, la religión y la jerarquía eclesiástica estaban directamente dirigidas por el Estado Paraguayo. Como gobernante de un país soberano, Francia no podía permitir la existencia de dos poderes, ya que sabía sobre la influencia política de los Papas.
Hasta el menor sacerdote de la última capilla era designado por el Supremo Gobierno del Paraguay. Para el Vaticano esto significó un cisma y una herejía casi luterana, pero no tenía el poder para obligar a Paraguay a permanecer en su órbita.
Las versiones oficiales dicen que Don Carlos restableció las relaciones con Roma, pero es muy dudoso que lo haya hecho así. Teniendo en cuenta que Don Carlos siguió la línea política del Doctor Francia, solo una verdadera investigación podrá esclarecer esa parte de la Historia.
Lo cierto es que el mismo año de 1869, cuando los usurpadores legionarios dictaron un decreto que declaraba a Lopez "asesino de su Patria y enemigo del género humano", desde Roma el Vaticano, a través de la Diócesis de Brasil, excomulgó en vida al Mariscal Lopez. El escrito de aquella excomunión fue publicado en la prensa brasileña y hoy se encuentra extrañamente desaparecido.
Pasada la mitad del siglo XX, cuando Atilio Garcia Mellid publicaba su célebre obra PROCESO A LOS FALSIFICADORES DE LA HISTORIA DEL PARAGUAY, Chiavenatto escribía GENOCIDIO AMERICANO y León Pomer editaba LA GUERRA DEL PARAGUAY, GRAN NEGOCIO, hasta Roma llegó Ricardo Salum Flecha, nombrado representante diplomático de nuestro país ante el Vaticano. Salum Flecha conocía la historia de la excomunión del Mariscal Lopez y solicitó permiso para obtener copia en los Archivos del Vaticano. La respuesta que le dieron fue que nunca existió tal excomunión. Sin embargo, Salum Flecha previamente había estado en Brasil, donde un investigador le mostró una copia del documento archivado en esa Diócesis. Significa que la historia era cierta y por eso él quiso investigar en el Vaticano y se lo negaron. Luego de eso, habrá desaparecido también la copia brasileña?
Una posterior interpretación que Salum Flecha hizo, cuando dictaba clases en la Universidad Católica de Asunción, es de que tal vez la Iglesia del Brasil fue la que dictaminó la excomunión de Lopez, sin conocimiento del Vaticano. Mas, siendo que la estructura de la Iglesia Católica es jerárquica, la interpretación de Salum Flecha es inadmisible.
El famoso Banco del Vaticano también financió la guerra contra Paraguay.
Poco después de la muerte del Mariscal los sacerdotes católicos extranjeros oficiaron una misa Te Deum para los aliados, en plena Catedral asuncena.

Imagen: el Papa masón Pío IX, líder del Vaticano durante la guerra de Paraguay contra la Alianza.

martes, 12 de junio de 2018

Yo vivo de preguntar… "Yo vivo de preguntar, saber no puede ser lujo…" “¿Qué fue del buen samaritano? Naciones ricas, políticas pobres”: Un análisis de la doble moral de los países poderosos leave a comment »
Utilizando la parábola bíblica, el autor, Ha-Joon Chang, compara la situación de los países empobrecidos con la del hombre robado, a quien nadie ayudó, sólo un buen samaritano, encarnado por los países ricos; pero, a diferencia de la metáfora, éstos no parecen ayudar desinteresadamente En teoría, los países ricos e instituciones como el FMI, el Banco Mundial y la OMC, quieren que todas las naciones se conviertan en sociedades industriales modernas. En la práctica, sin embargo, los que están arriba “retiran la escalera” hacia la riqueza por la que ellos mismos subieron, asegura el economista coreano Ha-Joon Chang. ¿Por qué? Al parecer los gobiernos e instituciones ricos y poderosos son “malos samaritanos”: les proponen a los países pobres que sigan la senda más ortodoxa del libre mercado en una particular relectura de sus propias historias, ya que ellos llegaron al desarrollo a través de economías mixtas y con políticas proteccionistas. Según el autor, toda esta maniobra está dirigida a sacar de competencia a los países en desarrollo, a la vez que los mantienen ilusionados con la bondad de sus benefactores. En el libro se enfatiza que las naciones poderosas no sólo no lo fueron siempre, sino que usaron vías de desarrollo que no quieren compartir ni aplicar a aquellos a quienes “benefician” en la actualidad. Ha-Joon Chang contrasta el camino hacia el éxito emprendido por países económicamente boyantes con el actual camino que están dictando a las naciones más pobres del mundo. En su análisis muestra los diferentes enfoques sobre el comercio y la inversión extranjera, aplicados de acuerdo al momento histórico y a cada país. Asegura además, que los tradicionales argumentos a favor de la privatización y contra la implicación del Estado distan mucho de ser demostrables en la práctica. “Un libro inteligente, vivo y provocador que nos ofrece nuevas y convincentes formas de ver la globalización”. Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía, 2001. La obra Desde el prólogo, Chang hace una explicación clara y sucinta de los cimientos del neoliberalismo como sistema económico predominante, basado en el libre mercado: principios de dinero sólido (baja inflación), gobierno pequeño, empresa privada, libre comercio y simpatía por la inversión extranjera. Sobre su papel en los países en desarrollo, afirma que el neoliberalismo ha sido una imposición hecha por una alianza de gobiernos de países ricos, con Estados Unidos a la cabeza, y arbitrada por lo que llama: la ‘Impía Trinidad’ de organizaciones económicas internacionales que controlan en buena medida: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Los gobiernos ricos –dice- utilizan sus presupuestos de ayuda y el acceso a sus mercados nacionales como incentivos para inducir a las naciones en vías de desarrollo a adoptar medidas neoliberales (…) para beneficiar a empresas concretas que ejercen presión, pero sobretodo para crear un entorno en el país subdesarrollado en cuestión que sea favorable a los artículos e inversiones extranjeros en general”. Sobre la participación de las organizaciones multilaterales, asegura: “El FMI y el Banco Mundial hacen su papel uniendo a sus préstamos la condición de que los países receptores adopten políticas neoliberales. La OMC contribuye haciendo normas de comercio que favorecen el libre comercio en sectores en los que las naciones ricas son más fuertes, pero no en los que son débiles (por ejemplo, agricultura y textil)”. El libro enfatiza que las naciones poderosas no sólo no lo fueron siempre, sino que usaron vías de desarrollo que no quieren compartir ni aplicar en aquellos a quienes “benefician” en la actualidad: “Las naciones ricas de hoy –dice Chang- utilizaron protección y subvenciones, al mismo tiempo que discriminaban a los inversores extranjeros: todo ello anatema para la ortodoxia económica actual y ahora severamente restringido por tratados multilaterales, como los acuerdos de la OMC, y proscrito por donantes de ayuda y organizaciones financieras internacionales, especialmente el FMI y el Banco Mundial”. Esta actitud evidencia la doble moral de los países que, a su juicio, “actúan como ‘malos samaritanos’” al aprovecharse de la necesidad y vulnerabilidad de los países empobrecidos, sin percatarse de lo mucho que les afectan sus políticas. Se refiere, además, a la doble moral histórica “que supone recomendar libre comercio y libre mercado a naciones en vías de desarrollo”, equívoco difícil de detectar para quienes no conocen los intríngulis del capitalismo por la forma en la que se ha escrito su historia. Desglosando poco a poco el tema, el autor hace un recorrido por la historia “oficial” y la que él denomina “verdadera” historia de la globalización. Respecto a la primera, afirma que se originó en el siglo XVIII, cuando Gran Bretaña adoptó medidas de libre mercado y libre comercio mucho antes que otros países. En vista de su éxito, su iniciativa fue copiada por otros estados –incluyendo los tercermundistas- que empezaron a liberalizar su comercio y desregular sus economías nacionales. Este orden mundial liberal estaba basado en políticas industriales de laissez-faire, aranceles bajos a los flujos internacionales de artículos, capital y mano de obra y estabilidad macroeconómica, a nivel tanto nacional como internacional, y presupuestos equilibrados que garantizaron una prosperidad sin precedentes. El autor critica que esta versión “oficial” sea aceptada por la mayoría: “Se supone –dice- que debe ser la hoja de ruta para los diseñadores de políticas en el gobierno de sus países hacia la prosperidad. Por desgracia, pinta un cuadro fundamentalmente engañoso, distorsionando nuestra comprensión de cuáles son nuestros orígenes, dónde nos encontramos ahora y hacia dónde podemos estar dirigiéndonos”. En contraste, asegura que el origen verdadero de la globalización fue el hecho de que los países ricos mantuvieran aranceles altos al mismo tiempo que imponían el libre comercio a naciones más débiles a través del colonialismo y los tratados desiguales, como el de Nankín en 1842, que permitió a Gran Bretaña anexar a Hong Kong a sus colonias después de la Guerra del Opio. Años más tarde, la estrategia de acelerar el crecimiento económico –en caso necesario, al precio de aumentar la desigualdad y posiblemente la pobreza- era el objetivo declarado de la reforma neoliberal, cuya globalización “no ha cumplido lo prometido en todos los frentes de la vida económica: crecimiento, igualdad y estabilidad”. A pesar de ello –se queja Chang-no dejan de decirnos cómo la globalización neoliberal ha aportado unas ventajas sin precedentes”. Actualmente los países ricos detentan el 80% de la producción mundial, llevan a cabo el 70% del comercio internacional y efectúan entre el 70% y el 90% (dependiendo del año) de todas las inversiones extranjeras directas. Esto significa que sus políticas nacionales influyen muchísimo en la economía mundial. El libre comercio fue a menudo impuesto a, en lugar de elegido por, los países más débiles. La mayoría de naciones que tuvieron elección no optaron por el libre comercio más que por breves períodos. Prácticamente todas las economías efectivas, desarrolladas y en vías de desarrollo, alcanzaron el lugar que ocupan mediante una integración selectiva y estratégica en la economía mundial, más que a través de una integración global sin condiciones. El rendimiento de los países subdesarrollados fue mucho mejor cuando disfrutaron de una buena dosis de autonomía política, durante los llamados por el autor “malos tiempos del pasado” de industrialización dirigida por el Estado, que cuando se vieron completamente privados de ella durante la primera globalización (en la era del dominio colonial y los tratados desiguales) o cuando tuvieron mucha menos autonomía política, como en el último cuarto de siglo. Bajo el supuesto de que las personas cuidan más y mejor aquello que les pertenece (por lo que pagan) que lo que no, empezó a insistirse en la conveniencia de la privatización como elemento clave del éxito de la globalización. Chang critica la tendencia neoliberal de asociar las propiedades estatales con precariedad, falta de estabilidad y mal funcionamiento, y privilegiar las privadas adjudicándoles bondades en rentabilidad y confianza. Sin embargo, da una serie de consejos para “privatizar” empresas del sector público no muy eficientes cuando afirma que “se deben vender las empresas adecuadas, al precio adecuado, a la escala adecuada, en el momento propicio y a los compradores adecuados, es decir, aquellos que tengan verdaderamente la capacidad de mejorar su productividad a largo plazo”, aunque no es una práctica que realmente recomiende. A lo largo del libro, el autor hace diversas disertaciones relacionadas sobre temas como la propiedad intelectual y, especialmente, la corrupción y sus consecuencias en el desarrollo económico: “La corrupción suele existir porque hay demasiadas fuerzas del mercado, no demasiado pocas, dice. Los países corruptos tienen mercados secundarios en cosas inadecuadas como contratos, empleos y licencias del gobierno. De hecho, sólo después de ilegalizar la venta de cosas como cargos gubernamentales las naciones ricas de hoy podrían reducir considerablemente la especulación mediante el abuso de cargo público”. Según el escritor, a diferencia de lo que dicen los neoliberales, mercado y democracia chocan en un nivel fundamental: la democracia funciona sobre el principio de ‘una persona, un voto’, mientras el mercado funciona con el de ‘un dólar, un voto’. La primera confiere igual peso a todas las personas, sin reparar en el dinero que tengan, mientras el segundo da más peso a la gente más rica. Explica cómo la mayoría de los que llama “liberales decimonónicos” se oponían a la democracia al afirmar que permitiría a la mayoría pobre introducir medidas que explotarían a la minoría rica (como la nacionalización de la propiedad privada), destruyendo el incentivo para la creación de riqueza. Influenciadas por ese pensamiento, todas las naciones ricas de hoy otorgaron inicialmente derecho al voto sólo a aquellos que poseían bienes o ingresos suficientes para pagar más de un determinado número de impuestos. Chang no deja, sin embargo, de referirse a la corrupción y la ausencia de democracia como problemas de muchos países en vías de desarrollo. Este análisis no deja escapar un tema que se estudia más bien poco: la relación entre la cultura y el desarrollo económico. Convertida en la moderna y recurrente justificación para explicar el fracaso del desarrollo en algunos países, ha tomado peso gracias a la reciente popularidad de la idea de un “choque de civilizaciones”. En el libro se afirma que muchas conductas con respecto al trabajo tienen que ver con la posibilidad o no de acceder a él y no con una característica de la cultura per se: “No es que los países sean pobres porque quienes les habitan sean perezosos –dice Chang- es que son ‘perezosos’ porque no tienen trabajo y no hay nada qué hacer”. Es importante reconocer que la cultura cambia con el desarrollo económico, que es causa y consecuencia a la vez. Sin embargo, enfatiza el autor, esto no equivale a decir que podemos cambiar la cultura sólo con alterar las condiciones económicas subyacentes. ¿Qué fue del buen samaritano? termina con un secreto a voces: la competencia económica global es un juego de jugadores desiguales. Para cambiarla, habría que elaborar unas condiciones económicas más equilibradas, por ejemplo, permitir a los países pobres proteger y subvencionar a sus productores más enérgicamente e imponer regulaciones más estrictas a la inversión extranjera. Las políticas neoliberales están haciendo que las naciones subdesarrolladas crezcan más despacio de como lo harían de otro modo, pero incluso los ‘malos samaritanos’ podrían salir ganando a largo plazo si autorizaran políticas alternativas que permitieran a los países en vías de desarrollo crecer más deprisa. Pero Chang abre una pequeña ventana a la indulgencia: afirma que muchos malos samaritanos lo son a veces no por una maldad real, sino por lo fácil que es creer en ideas preconcebidas y no atreverse a ir mucho más allá de lo aparente. Expone, por su parte, “el hecho de que las naciones ricas no se comportaran como malos samaritanos por lo menos una vez en el pasado- entre el Plan Marshall y el ascenso del neoliberalismo en la década de 1970”, aunque reconoce que ese “buen samaritanismo” pudo haber sido hipócrita y motivado, en parte, por la Guerra Fría, que exigía que los países capitalistas se portaran amablemente con las naciones pobres, so pena de que éstas últimas se pasaran “al otro bando”. De todos modos, los países empobrecidos siguen indefensos y vulnerables como el hombre de la parábola. Y seguimos preguntándonos ¿Qué fue del buen samaritano? El autor Ha-Joon Chang es un economista de Cambridge que, durante las dos últimas décadas, ha enseñado e investigado sobre el desarrollo económico y la globalización. Ha asesorado al Banco Mundial, el Banco de Desarrollo Asiático, varias agencias de las Naciones Unidas y los gobiernos de Brasil, Canadá, Japón, Sudáfrica, Reino Unido y Venezuela. Ha publicado numerosos artículos y libros, entre ellos Retirar la escalera: la estrategia del desarrollo en perspectiva histórica, que ganó el Premio Myrdal en 2003. Ha sido traducido a siete idiomas. En 2005, él y Richard Nelson, de la Universidad de Columbia, recibieron el Premio Leontief. Forma parte del consejo editorial del Cambridge Journal Economics desde 1992. Publicado en: http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=2005&ui=10381 Escrito por Nubia Esmeralda Rojas G. para Intermon Oxfam (Barcelona)