lunes, 30 de noviembre de 2015
domingo, 29 de noviembre de 2015
Reflexión del Sacerdote Jesuita Bartomeu Meliá y el alquiler de la tierra de los Ava Guarani a Sojeros
Amigas y amigos que nos decimos antropólogos, y en especial quien asuma la convocatoria para la nota.
¿Estamos enterados de qué se trata? ¿Apoyamos que los Avá Guaraní alquilen sus tierras a los sojeros, sobre todo brasileños, que están convirtiendo el Paraguay en un Mato Grosso del Sur, donde los Guaraníes ven sus tierras robadas y su modo de ser perturbado, con más de 555 suicidios en las últimos 10 años?
La foto de la manifestación contra Wagner, que está en ABC, muestra que hay líderes indígenas, no todos gracias a Dios, que están contra su pueblo. Esta fecha de 26 de noviembre es un ataque directo contra los pueblos indígenas del Paraguay, protagonizado por algunos indígenas, que incluso pueden haber sido utilizados por los mismos sojeros. No están ciertamente en esa manifestación los que ya fueron expulsados de sus tierras, los que están en los barrios miseria de nuestras ciudades o en el cruce de las calles.
¿Estamos tan seguros de quién agredió a quién? Por supuesto que Jorge Servín habrá sido ya destituido, que es lo que se pretendía - incluso como culpable- y hasta puede ser que agredió a una 'pobre' indígena, pero lo que está en juego es el alquiler de las tierras, como primer paso para su enajenación definitiva y el camino abierto a la venta, que podrá hacerse gracias a una modificación de la Constitución , probablemente ya prevista por el gobierno. Lo preocupante es que se hace asumir al INDI la función de vender a los indígenas a sus enemigos de toda la historia colonial. ¿No conocemos nada de la historia de Alto Paraná y Canindejú desde el tratado de Itaipú y la invasión ilegítima de los colonos brasileños? ¿Por qué están dónde están? ¿Paga la soja los impuestos razonables a la nación?
¿No tendríamos que reconocer que como a los antropólogos norteamericanos de una determinada época nos quieren hacer legitimar la muerte de los pueblos indígenas en aras de l progreso y la civilización?
Ninguna agresión debe permitirse procedente de nadie. Ya es demasiado lo que están sufriendo los pueblos indígenas en el Paraguay.
Che py'a ite guive
Bartomeu Melià, s.j.
¿Estamos enterados de qué se trata? ¿Apoyamos que los Avá Guaraní alquilen sus tierras a los sojeros, sobre todo brasileños, que están convirtiendo el Paraguay en un Mato Grosso del Sur, donde los Guaraníes ven sus tierras robadas y su modo de ser perturbado, con más de 555 suicidios en las últimos 10 años?
La foto de la manifestación contra Wagner, que está en ABC, muestra que hay líderes indígenas, no todos gracias a Dios, que están contra su pueblo. Esta fecha de 26 de noviembre es un ataque directo contra los pueblos indígenas del Paraguay, protagonizado por algunos indígenas, que incluso pueden haber sido utilizados por los mismos sojeros. No están ciertamente en esa manifestación los que ya fueron expulsados de sus tierras, los que están en los barrios miseria de nuestras ciudades o en el cruce de las calles.
¿Estamos tan seguros de quién agredió a quién? Por supuesto que Jorge Servín habrá sido ya destituido, que es lo que se pretendía - incluso como culpable- y hasta puede ser que agredió a una 'pobre' indígena, pero lo que está en juego es el alquiler de las tierras, como primer paso para su enajenación definitiva y el camino abierto a la venta, que podrá hacerse gracias a una modificación de la Constitución , probablemente ya prevista por el gobierno. Lo preocupante es que se hace asumir al INDI la función de vender a los indígenas a sus enemigos de toda la historia colonial. ¿No conocemos nada de la historia de Alto Paraná y Canindejú desde el tratado de Itaipú y la invasión ilegítima de los colonos brasileños? ¿Por qué están dónde están? ¿Paga la soja los impuestos razonables a la nación?
¿No tendríamos que reconocer que como a los antropólogos norteamericanos de una determinada época nos quieren hacer legitimar la muerte de los pueblos indígenas en aras de l progreso y la civilización?
Ninguna agresión debe permitirse procedente de nadie. Ya es demasiado lo que están sufriendo los pueblos indígenas en el Paraguay.
Che py'a ite guive
Bartomeu Melià, s.j.
sábado, 28 de noviembre de 2015
lunes, 23 de noviembre de 2015
sábado, 14 de noviembre de 2015
Garrapatas asesinas...? Artículo de Alfedo Boccia en UH
Comparto un artículo de Alfredo Boccia en Ultimahora, de lo criminal que pueden llegar a ser las garrapatas en Paraguay, este articulo me remonta nuevamente a la Metamorfosis de Kafka de esa insensibilidad extrema hasta lo criminal no importa la vida del otro, es un animal din derechos humanos por ser pobre, y ser paraguayo, con tal de hacer dinero $$$$ Puede un ser humano ser tan cruel y despota con aquel que no tiene la posibilidad de defenderse... porque no tiene el poder, no tiene la palabra???
GARRAPATAS ASESINAS
En un lugar de San Lorenzo hay manteca hasta en el techo, pero no como loca muestra de despilfarro de fiestas mundanas sino como evidencia patética de un alevoso crimen social. Ocurre en el Hospital de Clínicas, refugio de los pobres del Paraguay. Y no solo manteca hay en exceso. También hay siete toneladas y media de azúcar, 1.700 kilos de papa y fideos como para alimentar a varias ciudades italianas por un mes.
¿A qué se debe esta súbita opulencia de comidas? A la caída de la cuadrilla de hampones que manejaba la administración del Hospital y a la intervención subsiguiente. Los proveedores se vieron obligados a entregar efectivamente la verdadera cantidad de alimentos adquiridos en las licitaciones que habían ganado en tratos bajo la mesa. Antes, todo esto solo figuraba en los papeles, lo demás iba al bolsillo de los coimeros.
Los que realmente necesitaban ser bien alimentados –los desnutridos, los diabéticos, los niños y ancianos debilitados por la enfermedad– recibían una dieta insuficiente "por falta de insumos". La gente se quejaba por los diarios, radio y televisión, pero recibían la típica respuesta de que el presupuesto no alcanzaba.
¿Cómo podría alcanzar, si las garrapatas asesinas se quedaban con buena parte del mismo? La claque de médicos y funcionarios se distribuía sueldos, cargos y bonificaciones que los convertían en millonarios, mientras el hospital carecía de reactivos de laboratorio, de equipos de diagnóstico y de medicamentos esenciales.
Mientras los enfermos de cáncer, leucemia y linfomas se resignaban a ser tratados –si tenían suerte– con drogas usadas hace 30 o 40 años, los privilegiados construían en el medio de ese mismo hospital de indigentes una especie de posada vip climatizada con parrilla y todas las comodidades. Esto es sencillamente criminal.
¿Cuántas vidas se habrán perdido porque les faltó una cama de terapia intensiva, un antibiótico, un procedimiento indispensable, porque el Hospital de Clínicas "no tenía presupuesto"? La desidia y la irresponsabilidad llegaron al extremo de que las nuevas autoridades encontraron un tomógrafo sin usar tirado en la cocina. ¿Exagero cuando sostengo que esto es criminal?
Advierto algo más grave. La prensa se ha centrado en lo primero que salió a luz: la acumulación de sueldos y otros privilegios de ese tipo. Es la minúscula punta de un iceberg inmenso. La verdadera plata está en las licitaciones en construcciones, mantenimiento y equipamiento. Eso ni siquiera se comenzó a investigar. Cuando se haga, estoy seguro que el exceso de manteca será una anécdota.
Los culpables deberían ser identificados, encarcelados y obligados a devolver el dinero que se llevaron. Pero no se ve, de parte del interventor, ni el empuje ni el carácter necesarios para asegurar el exterminio de las garrapatas. Nunca, como ahora, deseé tanto estar equivocado.
UH-ALFREDO BOCCIA PAZ©
GARRAPATAS ASESINAS
En un lugar de San Lorenzo hay manteca hasta en el techo, pero no como loca muestra de despilfarro de fiestas mundanas sino como evidencia patética de un alevoso crimen social. Ocurre en el Hospital de Clínicas, refugio de los pobres del Paraguay. Y no solo manteca hay en exceso. También hay siete toneladas y media de azúcar, 1.700 kilos de papa y fideos como para alimentar a varias ciudades italianas por un mes.
¿A qué se debe esta súbita opulencia de comidas? A la caída de la cuadrilla de hampones que manejaba la administración del Hospital y a la intervención subsiguiente. Los proveedores se vieron obligados a entregar efectivamente la verdadera cantidad de alimentos adquiridos en las licitaciones que habían ganado en tratos bajo la mesa. Antes, todo esto solo figuraba en los papeles, lo demás iba al bolsillo de los coimeros.
Los que realmente necesitaban ser bien alimentados –los desnutridos, los diabéticos, los niños y ancianos debilitados por la enfermedad– recibían una dieta insuficiente "por falta de insumos". La gente se quejaba por los diarios, radio y televisión, pero recibían la típica respuesta de que el presupuesto no alcanzaba.
¿Cómo podría alcanzar, si las garrapatas asesinas se quedaban con buena parte del mismo? La claque de médicos y funcionarios se distribuía sueldos, cargos y bonificaciones que los convertían en millonarios, mientras el hospital carecía de reactivos de laboratorio, de equipos de diagnóstico y de medicamentos esenciales.
Mientras los enfermos de cáncer, leucemia y linfomas se resignaban a ser tratados –si tenían suerte– con drogas usadas hace 30 o 40 años, los privilegiados construían en el medio de ese mismo hospital de indigentes una especie de posada vip climatizada con parrilla y todas las comodidades. Esto es sencillamente criminal.
¿Cuántas vidas se habrán perdido porque les faltó una cama de terapia intensiva, un antibiótico, un procedimiento indispensable, porque el Hospital de Clínicas "no tenía presupuesto"? La desidia y la irresponsabilidad llegaron al extremo de que las nuevas autoridades encontraron un tomógrafo sin usar tirado en la cocina. ¿Exagero cuando sostengo que esto es criminal?
Advierto algo más grave. La prensa se ha centrado en lo primero que salió a luz: la acumulación de sueldos y otros privilegios de ese tipo. Es la minúscula punta de un iceberg inmenso. La verdadera plata está en las licitaciones en construcciones, mantenimiento y equipamiento. Eso ni siquiera se comenzó a investigar. Cuando se haga, estoy seguro que el exceso de manteca será una anécdota.
Los culpables deberían ser identificados, encarcelados y obligados a devolver el dinero que se llevaron. Pero no se ve, de parte del interventor, ni el empuje ni el carácter necesarios para asegurar el exterminio de las garrapatas. Nunca, como ahora, deseé tanto estar equivocado.
UH-ALFREDO BOCCIA PAZ©
Suscribirse a:
Entradas (Atom)