lunes, 30 de septiembre de 2013

Apuntes de filosofía contemporánea de Mirtha Rivas

http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo_y_esquizofreniaMis apuntes filosofía contemporánea

20 de Julio de 2012 a la(s) 1:19
05.01.2005
El Deseo es la ficción del Yo
Yo soy una colección de maquinas deseantes. Construcción que empieza con relaciones parciales, el yo está compuesto de construcciones parciales, el yo es la sede de la mentira, construcción ficticia que no son reales.
Melanie Klein: Conjunto de objetos dispersos.
El objeto de maquina deseante: Infraestructura, producción deseante: El Antiedipo.
Maquinas deseantes: Productores de flujos de deseos, solo hay maquinas y flujos , como las maquinas deseantes son capturadas por las maquinas sociales, todo es producción lo que se intentan hacer como estas maquinas sociales fueron capturando las maquinas de deseos Como las maquinas deseantes fueron capturadas por las maquinas sociales, por el  (Imperio, Capitalismo).
La forma como un niño se fue desarrollando, como se constituye el sujeto típico en una familia capitalista en una forma inconsciente donde el deseo ya está capturado de cierta forma si es que fuimos criados en una familia nuclear. La lucha entendida no como toma de PODER  La lucha entendida no como toma de Poder, serán los próximos tiranos.  “Sujeto Revolucionario en términos de deseo”.  Como hacer que los sujetos emerjan en una multiplicidad  La lucha que emerjan subjetividades que no estén estructuradas en base al poder. No a una toma de poder, que es lo que deseamos. Proceso de desintegración.
Maquinas deseantes Polo fascista___________Polo Esquizo.
                              (totalitario, Poder)                 (multiple, fracción)

Que el sujeto se desarrolle en un medio muy cerrado.

Perfil de Pareja
Una catexís económica absoluta que se disfraza de amor. Liberarse de la forma que uno está construido. Todos somos fluctuantes, porque tanto énfasis en algo, ser capaz de identificar eso.
El pesimismo viene de la incapacidad de vislumbrar un cambio, la pregunta de la gran ficción no será el intento de intentar el cambio.
Cuales son los mecanismos a utilizar para cambiar nuestros deseos fascistas? Son la grande preguntas de la política .
El sujeto estructurado en base a la carencia dice LACAN. El sujeto está definido por la permanente falta que algo le falta. Se introduce la carencia en el sujeto por una cuestión formal.
El acceso del sujeto al lenguaje produce la carencia. El mercado obstruye la carencia, eso es muy fuerte, porque si yo estoy construido por la carencia. Deleuze y Guattari está o define como producción de deseo de conectividad, Y Lacan define al sujeto como carente. Como estructuro los mecanismos políticos para sacarlo de la carencia.. Que es el término carencia? Entrar a pelear ahí. “Vamos a simular que somos revolucionarios”. No se puede pedir a una persona lo que no desea, como se puede hacer cambiar los deseos? La carencia las ganas de ser aceptado. El deseo es la pulsión expresado en términos semánticos. Solo sabemos la pulsión solo conocemos su representación.
Existe contacto con la pulsión mientras no emitimos sistemas de diferencias.
Navegar en un sistema semiótico. La construcción de la Moda es una demostración de la carencia. El tipo que está fuera de la moda puede no carecer pero se lo ve fuera.

Proceso de constitución del sujeto como mecanismo de defensa, escisión, angustia que se proyecta fuera. Ejemplo de proyección paranoica. Todos los externos tiene propiedades de el o de uno (paranoica). La tendencia a idealizar o construir objetos ideales. El pecado es un sistema semiótico produce culpa, pensar es analizar lo mismo con otras herramientas (no dentro del mismo sistema de representación.
Como se sale de eso. Como pensamos de otra forma las relaciones. Como pensamos nuestra relación de pareja nuestro concepto de fidelidad no es un reflejo de controlar todo? Deseo voraz de apropiarse vorazmente del deseo de la otra persona. Envidia, culpa, persecución , basta para analizar a una persona. El consumo está dado por el deseo de generar envidia.

Signos, Falo y Nombre del Padre con el Prof Ennio Quevedo
19 de Julio de 2012 a la(s) 23:29

Taller de capacitación  en Filosofía Contemporanea con el Prof. Ennio Quevedo
Fecha:2.08.2005
Lugar: Oficina de Helvetas Paraguay, Programa Tekopora ha Tekojoja Rekavo TTR, Asunción 


Signos:  Concepto imagen-acustica
Constitución del sujeto como efecto del lenguaje
Escuela de Praga
N. Trubetzkoi (Nicolai) Fonoloaudiologia
Len Strauss
Espiritu de la época: Surgimiento del estructuralismo en Europa.
El tabú define las uniones, definió la estructura de los distintos tabúes.
El tabú siempre aparecía cuando la unión no producía ningún rédito a la tribu. (la unión es estéril).
El tabú del incesto obligaba a realizar uniones que produzcan réditos, ganancias, la relación para beneficio del grupo, las estructuras elementales del parentesco.
Formas de analizar los fenómenos, la relación está dada por el beneficio para el grupo.
Lógica-Crecimiento-Beneficio
Estructuralismo:
Lacan lleva el análisis del estructuralismo, hacia su campo, la sicología. El sujeto es una construcción del lenguaje. El sujeto empieza a construirse desde afuera (espejo) estadio del espejo  Ingreso – Deseo (Lacan)
Versión Lacaniana en Edipo, Edipo Lacaniano, dialéctica del sujeto.
El niño es el deseo del deseo de la madre. El niño quiere ser el deseo de la madre.
El niño no quiere que la madre dsee otra cosa que no sea él.
Deseo de la madre = Falo
Falo =  Objeto que colmaría la madre
Construcción imaginaria: es una ficción
El quiere ser = quiere ser un objeto (falo)
De repente se da cuenta que no es así, en un momento hay una reacción, se resiste a no ser el falo, lucha con ese intruso que se quiere interponer entre él y la madre. Existen varios fenómenos que la relación con la madre se fragmente en donde él no es todo para ella, que es otro. Va a existir un quiebre imaginario que él no es el falo de la madre.

El nombre del padre es el significante, demuestra al niño que el niño no es el falo, que el falo está en otra parte. Lo mismo ocurre para la madre Mamá ya no tiene el falo.
Nombre del padre es un conjunto de fenómenos que demuestra que el falo está en otra parte. Paso previo a la dialéctica del ser a la dialéctica del tener  Quién tiene el falo? Nosotros no somos el falo, vamos a buscar quien tiene.

La madre falica: Es aquella que obstaculiza el accionar de la metáfora paterna  ver sus falos. Quien tiene el falo, el nombre del Padre  (otro) 2º Momento de quiebre
3º sustitución de la dialéctica del ser por el tener  (nombre del padre)
Todo lo que posea lo fálico es lo poderoso (el poder)
El deporte quien corre más rápido, quién salta mas alto. Quien es Stroessner , niño yo quiero inscribirme con él, en la dialéctica del tener, quien tiene el falo. Pasa de ser el falo a querer tener el falo. La sustitución del falo por el nombre del padre es una sustitución. La sustitución del deseo es la inauguración del  inconsciente.
Yo, porqué quiero el nombre del Padre, porque sustituye al falo. Inconscientemente sigo queriendo el falo. La represión originaria es la sustitución del falo. Ahí se inaugura el Inconsciente. Falo /  NP
Ser falo para alguien es una treta  para tener el significante del Padre, para tener PODER.

Yo me convierto en falo de alguien para ser falo.. Esa metáfora paterna inaugura el inconciente. Pero si previamente ingresó al mundo del lenguaje. Condición del inconciente es el lenguaje. Según lacan el acto sexual es la masturbación reciproca. La represión originaria, la correcta sutitución del falo por el nombre del padre. El sujeto que acepta el nombre del padre es aquel que acepta el orden social.

Implicancias
Sustitución del ser por el tener, la sustitución metafórica
Paso: Paso de  objeto a sujeto, inauguración del sujeto.
Relación imaginaria con la madre e inauguración del orden simbólico la ley, todo el orden de lo construido y el orden simbólico, la ley reemplaza esta relación imaginaria con la madre.

Orden Simbólico: El papel, la ley, el mundo del lenguaje. Abandono de la relación imaginaria con la madre para pasar al orden simbólico.

La metáfora paterna produce la inauguración del sujeto escindido como sujeto de un aparato psíquico donde una parte inconsciente, donde el falo queda escindido.
El inconsciente con la inauguración del lenguaje. El lenguaje es condición del inconsciente , cuando el sujeto nombra el deseo, nombra el nombre del padre. El deseo se da en forma metonimia. La expresión de mi deseo guarda relación con el Nombre del Padre (NP), sustitución metonímica de la envidia.
Que yo estoy diciendo realmente cuando digo esto. Porque la envidia, porque ella con su belleza no me permite tener el NP Nombre del Padre..
Se demanda algo por medio del lenguaje. El sujeto no sabe lo que dice, todo es ficticio, porque no controlo lo que digo, el sujeto está alienado en el mundo del lenguaje, yo soy donde no pienso, pienso donde no soy. Facilmente uno se desvía porque el lenguaje es condición del inconsciente. El deseo demanda cosas Yo quiero. El sujeto creación del lenguaje y vive alienado en el lenguaje es ficticio porque no sabe lo que dice está en otra parte (NP) inconsciente falo. El inconsciente se oculta  (se ve y desaparece).
Lacan llama “Forclución del sujeto”. El sujeto que no puede uir de su forclución.
Forcluido = alienado en su discurso, Discurso falso: Casi todos tenemos hasta las personas más comunes. El cambio solo puede pasar a través del cambio del sujeto.
El discurso científico, el discurso ético, discurso religioso, aquel que posee la verdad, fuente de la verdad, fuertemente forcluido.
Represión originaria y la primera originaria del inconsciente para que se de el Paso del Falo al NP Nombre del Padre. Si se da el paso no va a producirse la ruptura de la relación imaginaria. El fracaso de la metáfora paterna, produce la psicosis, fracaso absoluto o acceso deficiente, produce un sujeto complaciente de la ley.
Forclusión del NP Nombre del Padre, ingreso deficiente del sujeto al (NP) Orden simbólico. Todas las parejas son sustituciones, vos te casaste con un sustituto. La falat de paciencia es eso. Porque yo hago esto? El peor es nada…..

Un Psicótico u Delirante
Se entra a un mundo del delirio y no al mundo del orden simbólico, no se produce un hombre rebelde
Cómo no entrar al orden simbólico sin caer en lo Psicótico
Falo     -------------à                                               NP---------à                                   Ley
Psicosis

No existe lo real vivido sino la experiencia.
Análisis del discurso, el orden del lenguaje como yo digo, el lenguaje la ficción metonímica que relación tiene con el orden simbólico. Cómo la forma que la madre ubica el discurso del padre. “El yo es una ficción”, conjunto de lo que yo hablo es la ficción existe pero no tiene ninguna relación con el orden simbólico. Todo el conjunto es el Yo. El nombre personal , vos existís en tu lenguaje en el yo. El yo es lo que yo digo de mi mismo, caigo en la alusión de mi propio lenguaje. Lacan dice disolver el lenguaje disolver el Yo. La autoestima es reforzar la forclución.
El orden simbólico es una ficción, el orden simbólico conjunto de relaciones.
Orden simbólico: Domesticar el deseo, relación de orden simbólico con el Poder.

El sistema Capitalista es una axiomática
Toda axiomática dentro del capitalismo se introduce si produce rentabilidad, solo si produce flujos de rentabilidad. Otro sistema basados en códigos . Ejemplo: Una tribu donde la mujer es la única que puede generar vida, papel generador de vida, papel simbólico de la mujer porque dá vida.


RENÉ SCHÉRER: LA HOSPITALIDAD * su relación con el tema de la conferencia los derechos humanos como programa y realidad de Raul Zaffaroni Juez de la corte Argentina

Bueno les quiero comentar que leyendo el articulo del martes 9 de diciembre de 2014, en  la conferencia  que lo pueden leer en este link http://www.pagina12.com.ar/diario/lecturas/33-261538-2014-12-09.html brindada por el Profesor emérito de mi querida y amada Argentina Raul Zaffaroni, Juez de la corte suprema Argentina, apunto de dejar de serlo dio una conferencia el viernes ultimo en la Feria del libro de Guadalajara, Mejico, con el titulo los derechos humanos como programa y realidad.

Y esta parte de su conferencia que delata lo cruel y criminal del modelo del nuevo orden global.
"No es la simple pobreza la que se refleja automaticamente en la violencia letal, sino la falta de proyecto, es decir, la frustracion existencial que provoca la sociedad excluyente".

Lo primero que me vino a la mente al leer dicho articulo de la conferencia brillante, honesta y esclarecedora para mi, la otra conferencia desarrollada en la facultad de Filosofía de Asunción en el año 2005, por el filosofo español Antonio Tudela Sancho

*

Cuuyo tema desarrollado era: 

RENÉ SCHÉRER: LA HOSPITALIDAD*  

28 de diciembre de 2011 a la(s) 16:36


Ambas conferencias  para mi personalmente coinciden plenamente en la necesidad cada vez mas urgente, de un análisis profundo del derecho que quedo desfasado para este viejo nuevo orden modelo global hiper violento  y como dijera el titulo del diario Argentino pagina 12, la violencia del modelo se siente en el mundo como que estamos ante una guerra global no declarada.

Zeus y los otros Dioses inmortales te concedan, huésped , aquello que más quieras , porque benévolo me acogiste.
Homero, Odisea (14, 53-54)14 Citas rescatada del libro de Antonio Tudela Sancho," 9 textos sin lugar, que resume todas las conferencias desarrolladas por este gran filosofo en Paraguay y Argentina, en el 2005, 2006, 2007, y en el cual tuve el honor de participar en el desarrollo de seminarios impartidos en Helvetas Paraguay, por este gran filosofo y profesor, sobre la teoría y practica de los conceptos y filosofia desarrollados y que al mismo tiempo fueron pilares del programa tan amado y recordado Tekopora ha Tekojoja Rekavo TTR de la ex Helvetas Paraguay, sostener esta pasión, esta búsqueda de la libertad, a como de lugar, en un pais sumamente dictatorial en todos los ámbitos de la vida cotidiana, la casa, la escuela, todos los espacios formales e informales, en un pais en donde la sociedad ha sido secuestrada violentamente en extremo, por el consumismo alienante, me ha desangrado el alma y el espíritu, durante estos 7 años de cerrarse la oficina de Helvetas Paraguay en el 2007.

Y es por ello que he decidido describir paso a paso, este tema de la conferencia de Antonio Tudela Sancho en la facultad de Filosofía en Paraguay,  "Rene Scherer: la Hospitalidad", para que quede como soporte de análisis y debates que nos puedan dar las herramientas que nos conduzcan al sueño de LIBERTAD para mis nietas, LIBERTAD que yo nunca he conocido, y cuya resistencia a este nuevo orden modelo  me es cada vez mas difícil resistir la opresión y la presión de la normalidad que te juegan en tus afectos mas profundos, tus hijos, para vengarse de ti por el mundo de libertad que estas explorando, un mundo prohibido para los desechos y excluidos de este nuevo orden global, de esta fabrica déspota y criminal de fabricar pobres y excluidos, y en donde mis hijos no tienen porque ser humillados, excluidos, explotados, violentados, marginados por el sistema y los lacayos del sistema opresor, como le gustaba mencionar a cierto gran referente latinoamericano el difunto Hugo Chavez, que con su política de humanidad y de poner al centro el amor, recogió a mi hijo querido cuando ni su entorno cercano, fue capaz de darle una mano al fallecer su padre de cáncer linfoma de Burkit, al contrario rápido vendamos todo lo que hay para no compartir un centavo con el, pues este recurso es fruto de nuestro sacrificio y solo nuestro, y no lo vamos a compartir ni siquiera con nuestro nieto...lo vamos a llevar a nuestra tumba...así piensan y deciden también los falsos fariseos de Occidente con la pobre América latina, colonizada, saqueada en sus derechos de justicia y equidad, violentada y humillada....

Tanto daño hacemos con nuestra política de guerra no declarada como diría el titulo de Pagina 12 para describir la conferencia Raul Zaffaroni, con nuestra avaricia, egoísmo, amor extremo al poder dinero, que nos convertimos en monstruos lapidarios hasta con los seres que deberíamos aparentemente amar, proteger, ser solidarios porque necesitan de nosotros, porque están desprotegidos, por ello acuden a nuestra hospitalidad.

Ahora si, luego de ponerles en escena, o en situacion como diaria una jerga filosofica, les describo toda la conferencia sobre Rene Scherer: La hospitalidad de Antonio Tudela Sancho, desarrollada en la facultad de Filosfia, Paraguay en el año 2005, tema tan urgente y vital en este momento crucial para nuestra vida.

¿Quien tubo compasión de ti cuando estubiste entre los extraños?
Jamey Joyce, ulises15
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RENÉ SCHÉRER: LA HOSPITALIDAD

*Conferencia pronunciada  en la facultad de filosofía de la Universidad Nacional de Asunción (Paraguay), en el marco de la semana de Filosofía, el 15 de setiembre de 2005 por el filosofo español Dr. Antonio Tudela Sancho

En principio, un titulo como el que da pie a mi ponencia esta tarde ante ustedes, en tanto que índice o indicio  de aquello de lo que yo quisiera hablarles  y de aquello de lo que  us tedes esperan, o imaginan, intuyen o sospechan que les voy hablar, plantea una serie de problemas que ___a su vez ___  exigen de mi ciertas explicaciones previas, o cuando menos  que dedique cierto tiempo a introducirlos a ustedes,  a ponerlos , como solía decirse no hace mucho en cierta jerga filosófica, ‹‹en situación››.

En realidad un titulo como el que hemos escogido (o mejor dicho, para hablar y hacer justicia al mismo tiempo,  un titulo como el que nos han escogido, porque su idea no no se debe a quien les habla, sino a la mano rectora pero amable del coordinador de esta semana de filosofía, el profesor Jorge Benítez, sabedor y valedor de mis actuales intereses en materia de investigación filosófica), un titulo, digo, como este   ‹‹René Scherer : La hospitalidad››, suscita por lo menos 2 incógnitas : Primero la de un nombre propio que no tiene porque sonarles a ustedes  (a menos que sean especialistas en Heidegger, Husserl, Deleuze o Fourier ), y segundo  la  de un sustantivo, un tema, que aunque se les presentara claro y meridiano como cualquier otra abstracción en lengua castellana, indudablemente ha de sonarles extraño, o desacostumbrado, o pintoresco en el contexto académico pero por ello mismo familiar  de unas jornadas sobre cuestiones filosóficas. Tratare entonces de elucidar  ambas interrogantes.
Vamos con el nombre propio  ¿Qué puede uno decir de este autor así, en abstracto?  No mucho mas de los que cualquier solapa de sus libros apunta. Evidentemente que se trata de un filosofo, francés , nacido en 1922 y todavía vivo y con relativamente buena salud. Que se formo en la escuela normal superior, al igual que Sartre, Derridá o Bordieu y que fue uno de los componentes del Departamento de Filosofía de la mítica Universidad de París VIII, fundada tras el mayo del 68 en Vincennes, donde tubo por colegas a filósofos como Foucault, Deleuze, Lyotard, Chátelec, Michel Serres o Alain Baudiou. Como filósofo, ha recorrido distintas etapas, comenzando por la fenomenología, pues fue uno de los más importantes introductores en Francia de la filosofía de Husserl y de Heidegger, a la que seguiría en los años sesenta un interés por los problemas de la comunicación y de la infancia, para consagrarse en años posteriores a la propagación del pensamiento utópico de Charles Fourier, así como a distintos aspectos de la filosofía de su amigo y colega Gilles Deleuze, y __en lo que ahora nos concierne_ a la creación de una filosofía de la hospitalidad16


Llegamos de este modo sumario a la segunda incógnita de nuestro título,  representada por este sustantivo, hospitalidad. ¿Qué entendemos por hospitalidad? Y si me permiten un breve repliegue introspectivo, qué significa __ante todo,  qué significa para mí, pero también, inevitablemente, para ustedes__ que yo, un europeo, un extranjero, pues, un meteco en tierra ajena, trate de hablarles a ustedes, paraguayos, miembros de un pueblo hospitalario donde los haya, como he tenido oportunidad de comprobar en los dos meses justo que llevo en su tierra, que les hable de este concepto , la hospitalidad, a primera vista presente en Derridá  y en René Schérer y en tantos otros filósofos contemporáneos como una crítica directa a las sociedades en las que viven y trabajan dichos autores (a fin de cuentas, las sociedades receptoras de los grandes flujos migratorios de la actualidad, sociedades al borde de la esquizofrenia social y jurídica en lo tocante al fundamento y la gestión de dichos flujos)...Y esto al margen, si entendemos que la hospitalidad puede ser rastreada en la civilización occidental ( con cuya historia, sin embargo, no se confunde, puesto que siempre ha existido en multitud de culturas ajenas a Occidente) por lo menos hasta la Grecia arcaica, como lo demuestra,  por ejemplo, el hecho de que constituya el eje vertebral narrativo de la Odisea homérica17, tendremos que ineludiblemente interrogarnos acerca de si nos hallamos hoy ante aquel mismo concepto del mundo présocratico Presocrático o si, por el contrario, pensamos y manejamos  ya algo por completo diferente. También se nos planteara la duda, acerca de los enlaces o afinidades  ---pero también las diferencias ---  que median entre el concepto de hospitalidad y las nociones de identidad, alteridad o comunidad, por mencionar solo tres. Finalmente, deberíamos poner en juego nuestros conocimientos  jurídicos, sea cual fuere el derecho positivo que nos sujete, para preguntarnos por el carácter ----publico o privado----  predominante a la hora de enfocar nuestro concepto. Pero dejemos estas cuestiones tan solo esbozadas (y en plena oscuridad otras muchas cuestiones que se nos puedan ocurrir a bote pronto) para intentar ofrecer algunas ideas que nos sirvan para ir armándonos nuestras propias respuestas dando paso sin mas a lo que entiende René Scherer  por ‹‹hospitalidad››.
Para ello, y dado que el tiempo de que disponemos aquí y ahora nos va obligar inevitablemente a reducciones vertiginosas en un tema cuya riqueza y complejidad demandaría su exposición a lo largo de todo un seminario, y no los escasos minutos de una apretada  conferencia, tendremos que dar por supuesto cierto número de cuestiones  que no conviene dar por supuestas,  para centrarnos en una de las tesis planteadas por Scherer . Dicho de otro modo, nos  desharemos del título de nuestra sesión, ahora que ustedes cuentan ya con alguna información acerca del mismo, con alguna ‹‹puesta en escena››, para rebautizarla de un modo más cercano al pensamiento de nuestro autor. Hablaremos, entonces, y en líneas generales, sobre cosmopolitismo y hospitalidad.

1)      Con tal planteamiento presente, comenzaremos por señalar que, ante todo, la hospitalidad se identifica en Shérer con un verdadero proceso de humanización, parte integrante del desarrollo mismo de la humanidad, el ser humano se ha constituido y se sigue constituyendo como tal en tanto que practica la hospitalidad. Evidentemente, esto no en el sentido abstracto, místico y enigmatico que se genera siempre que hablamos del hombre o del ser humano en general, sino en un contexto pura y precisamente etnológico, entendiendo la hospitalidad a la manera de Marcel Mauss como un "hecho social total", en el que la constitución de la persona es in disociable del don y los intercambios o prestaciones. Por tanto, la economía de la hospitalidad no se ajustaría al terreno del provecho o del interés, sino al dominio del gasto, lo que no deja de ser importante a la hora de reflexionar sobre ciertos aspectos de la hospitalidad contemporánea, o mejor dicho: de la suspicacia actual hacia este concepto.

Decir que la hospitalidad implica un "proceso de humanización" significa que tal figura desborda el marco estricto de lo jurídico, al mismo tiempo como tampoco puede ser comprendida como asunto puramente subjetivo, en el sentido de arbitrario, de disposición privada más o menos aleatoria. Se podría decir, con la terminología propia de Félix Guattari, que se trata de un "proceso de subjetivación", o de una "producción de subjetividad", incorporando así prácticas " trasversales" con relación a las prácticas de los Estados.
Esta transversalidad  implica que la hospitalidad sólo se define por casos singulares donde se entrecruza lo global con lo local: responde siempre a medidas de urgencia o, o si se prefiere decir así, , a puntos de catástrofes, nudos o encrucijadas en lo real. De hecho, lo real mismo se manifiesta en estado puro precisamente ahí donde se trata de un problema de hospitalidad: por ello la crítica que siempre cabe hacer a todas la politicas anti-hospitalarias justo que se sitúan de espalda a lo real, que se alejan de la realidad para oponerle medidas generales, abstractas y represoras , que desplazan en suma el problema de la realidad humana tratando de sujetarlo a la lógica aparente de las instituciones o de las garantías de seguridad del Estado. Proceso de humanización, subjetivación y transversalidad frente a prácticas de derecho restrictivo sería, pues, unos posibles umbrales de entrada a nuestro concepto.

2) Una segunda consideración tendría que poner en juego la hospitalidad con la ciudad ,lo que obliga a un acercamiento rápido al tema en el marco del pensamiento antiguo, y más en concreto en el marco de la pólis  griega . Porque, de entrada, la ciudad griega se funda en buena medida sobre y en torno al eje de la hospitalidad religiosa,  teniendo siempre en cuenta que en el imaginario de la ciudad griega lo laico y lo religioso se confunden sin solución de continuidad. Ahora bien en lo tocante a las medidas estrictamente laicas, o propiamente políticas, existe mas o menos en deredor de la historia de Atenas una conexión muy profunda entre la ciudad y la hospitalidad, bajo la forma singular y bien definida del problema de los "metecos", es decir de los extranjeros residentes, imposible tratar la cuestión en detalle ahora, pero si se pueden señalar algunas grandes lineas. En principio, Atenas se caracteriza por su orientación democrática (un modelo que llega hasta nuestros dias) a partir de Clístenes, es decir, hasta fines del siglo VI antes de nuestra era. La noción de democracia está ligada, con enorme precisión a su origen en el "démos", esto es, en el pueblo, o la masa, el "plethos", pero igualmente a la división en "demes". Y es ésta división en démes o unidades territoriales, especie de barriada o circunscripciones urbanas, lo que es verdaderamente importante en la reforma de Clístenes. Porque con ella se va a substituir la vieja división de los ciudadanos en clanes, o filiaciones y clientelas por una novedosa distribución estrictamente territorial en démes  urbanas y suburbanas, trazadas geométrica mente, en las que por pura necesidad aquellos que no eran ciudadanos por tradición, ciudadanos de origen, es decir, los extranjeros, van a quedar integrados. A partir de la reforma de Clístenes, los metécos se encuentran se nos muestran teniendo un lugar específico en la ciudad y unos derechos bien definidos. De hecho, muchos de ellos pasan a tener derechos de ciudadanía. Y marca un camino a recorrer, porque a partir de ahí, cada vez que en Atenas se dé un avance en la orientación democrática, irá acompañado de la tendencia a integrar en la ciudad a los metecos,. Integración que llevará consigo también la creación institucional de un magistrado especial, el "proxénes", que se ocupa de los extranjeros (los xénes, que vale tanto como decir huéspedes) en cuanto tales. Dos maneras, entonces, tenía la democracia ateniense para enriquecerse nutriéndose de extranjeros y metecos . De, donde se puede, según Schérer, concluir la profunda contradicción histórica , posterior, actual, esa profunda paradoja que hace de la mayoría de las democracias, fortines ferreamente blindados, juridicamente hostiles a la entrada de los extranjeros.
3) Y es precisamente esa contradicción la que nos lleva a introducir ahora cierto matiz en la evocación anterior. Si bien es verdad que la ciudad , la polis, en tanto que comunidad política, democrática, está abierta al extranjero y que toda su historia se ha dirigido, al fin a la integración de los metecos, no es tampoco menos cierto que siempre ha existido en el interior de la ciudad una diferencia de principio entre el ciudadano y el meteco. Es decir, que el meteco rara vez, se transformará en ciudadano si no es mediante un acto de reconocimiento individual, sometido a investigación, a encuesta pública y pericial, una especie de examen de honorabilidad. En la práctica, en la democracia ateniense misma , la noción del démos  permaneció elitista, exclusivista, alejando de la asamblea de los ciudadanos no solo a los metecos, sino como bien saben ustedes igualmente a las mujeresa los niños o jóvenes y a los exclavos.  Hay, pues, una democracia exclusivista relativa a las gentes que, pudiendo disfrutar del derecho de residencia, no serán admitidas mas que en un rango, el de los metecos, inferior aún al de los ciudadanos.
El marco de la ciudad no sería particularmente apto, nos diría en resumen Schérer, para la aceptación del extranjero. Siempre habrá existido cierta ambigüedad. pero tendremos que dar ahora un salto considerable desde la clasicidad griega hasta los tiempos modernos. Y es aqui, en el momento en que con Jean-Jacques Rousseau la democracia adquiere una nueva concreción, cuando se la define a partir de cierta forma de exclusión del extranjero. La democracia, tal y como la Rosseau la piensa, en El contrato social  y otros textos , no se deja separar fácilmente de la noción de patria, de la noción de cercanía, relativa de los ciudadanos entre sí, , de la noción de pertenencia a un suelo común18. Es decir, de la noción de Nación.
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18 Lo que no deja de ser un avance enorme respecto de épocas anteriores, en la que el gens no remitía al suelo, al terruño común, sino a la ligazón de la sangre. Piénsese, a este respecto, a la enorme involución que representó en pleno siglo XX el Nazismo y su concepto patriótico racial; a este respecto, duelen a la vista ya los 25 puntos programáticos del Partido Nacionalsocialista  Alemán de los trabajadores (NSDAP), redactados a inicios de 1920 por Adolf Hitler, y en particular disposiciones que tienden a la exclusión del extranjero, tratado como huésped en un sentido pecliarmenet restrictivo, por ejemplo: "4. Nadie, fuera de los miembros de la Nación podrá ser ciudadano del estado. Nadie, fuera de aquellas  por cuyas venas circule la sangre alemana, sea cual fuere su creo religioso, podrá ser miembro de la nación. Por consiguiente ningún Judío será miembro de la Nación  5. Quien no sea ciudadano del Estado sólo residirá en Alemania como huésped  y será considerado como como sujeto a leyes extranjeras (...) 7. (...) Si no fuera posible alimentar a toda la población del Estado , será indispensables que los residentes extranjeros (no ciudadanos del  Estado) sean excluidos de la Nación 8. Hay que impedir toda inmigración no alemana. Exigimos que se obligue a todo no ario llegado a Alemania a partir del 2 de agosto de 1914 a abandonar inmediatamente el territorio nacional.

De hecho, Rousseau dirige muy severas críticas a "filósofos cosmopolitas" de su tiempo, llegando a afirmar que aquél que ama el género humano en general no ama a nadie en particular, que muchos de quienes se dicen verbalmente cosmopolitas  son incapaces de albergar un mínimo  sentimiento de solidaridad hacia sus conciudadano. Asistimos de esta forma a una especie de contradicción interna, de tensión muy profunda, entre la idea misma de la constitución política democrática y la apertura de esta democracia a un cosmopolitismo. (continuará)
Curiosamente, el cosmopolitismo, es decir, el abandono del privilegio que reserve la denominación de ciudadano para el nativo de la polis, y por consiguiente la extensión de la ciudadanía al mundo entero, no se formara en el marco de la democracia ateniense, sino en el del Imperio. Es tras la disolución de las ciudades y en particular con Alejandro, cuando la noción de cosmopolitismo político se propaga y se propaga al mismo tiempo en el pensamiento filosófico, con la aparición de esa nueva raza, digamos lo asi, de filósofos que son los epicureos y los estoicos, entre el III y el II siglo antes de nuestra era. Los inventores del Cosmopolitismo, es decir, quienes idean eso famoso del “ciudadano del mundo”, de una polis extendida a la tierra entera, son los estoicos: Crisipo y Zenon, que consideran el universo como una sola ciudad, y no privilegian su permanencia a la ciudad griega. Ellos mismos son extranjeros, metecos de origen. En este sentido venían a recuperar, a los filósofos anteriores a la formación de la polis griega, los presocráticos como Anaxagoras, Democrito y sobre todo los pitagoricos que eran filosofos cosmopolitas con un pensamiento a escala mundial, y no a la de los estrechos límites de la ciudad.
Desde esa perspectiva, tenemos acerca de la significación política de la democracia y acerca de la significación igualmente política del cosmopolitismo  reflexiones muy interesantes para trabajar, en las que todas las propuestas utópicas sobre la ciudad, comenzando por la de Platon, (cuya República nos recuerda Scherer es la primera utopía en sentido estricto, modelo para todas las que vendrán después, teóricas o practicas, incluida la que da nombre a esta figura la célebre  Utopía de Tomas Moro), todas las propuestas utópicas se nos muestran como una especie de paréntesis dentro de otro conjunto, que, a su vez  pueden ser vistos como surgido de otro tipo de utopía: un conjunto fundamentalmente cosmopolita, es decir, que considera al ser humano dentro del universo, siendo la ciudad, una ciudad universal donde nada cuenta que el individuo no acepte ya la localización de un centro político especifico, al no conocer más que una sola patria, una sola ciudadanía: la del universo en su conjunto. Esta visión, por cierto, penetrara en cierta medida en todas las utopías modernas, en sus sueños a la vez cosmopolitas y dirigidos hacia la ciudad ideal.
No se trata aquí de resolver esas tensiones, algo que tampoco desea hacer Rene Scherer en ninguno de sus recorridos, sino tan solo de presentar una bipolaridad que lleva siglos en marcha, por una parte, la exigencia de una ciudad ideal, mas o menos amurallada, encastillada , en la que todos –esto es, los ciudadanos en tanto que conjunto por fuerza limitado---lograrían una vida plena y satisfecha en lo económico, lo moral, social, es decir, sensual, pasional, etc; y,  por otra parte, esta tendencia en sentido contrario hacia un cosmopolitismo que extendería el marco  de la ciudad a la grandeza del universo, sin concebir otra ciudadanía que la del mundo. Y es en este balance donde urge establecer una relación entre ambos polos, entre una aspiración a la democracia y una aspiración cosmopolita, sin olvidar que, con Scherer,  nuestro hilo conductor siempre es el concepto de hospitalidad
4) Hay un momento crucial en la historia de la filosofía y del derecho modernos : el pensamiento de Inmanuel Kant relativo a la hospitalidad en su ensayo Sobre la paz perpetua19, donde se trata de la manera en que el cosmopolitismo, o una cosmopolitica puede aliarse con la democracia, pero sobre el plano estricto esta vez de la política internacional. El enunciado kantiano afirma lo siguiente “El derecho cosmopolita debe limitarse a las condiciones de hospitalidad (Wirtbbarkeit) significa el derecho que asiste a un extranjero a no ser tratado hostilmente por el hecho de haber llegado al territorio de otro. Ahora bien, frente a un posible  derecho de huésped Kant reclama mejor un derecho de visita, es decir, un:
                (…)  derecho a presentarse a la sociedad, que tiene todos los hombres en virtud del derecho de propiedad en común de la superficie de la tierra, sobre la que los hombres no pueden extenderse hasta el infinito, por ser una superficie esférica, teniendo que soportarse unos a otros y no teniendo nadie originalmente mas derecho que otro a estar en un determinado lugar de la tierra.

En resumen, el concepto de hospitalidad de Kant sitúa como fundamento de sus nociones de “hospitalidad universal” y de “derecho de visita” se concita aquí con cierta forma de la exclusión asociada a la ciudad. Podría decirse que hay dos derechos que se combaten entre si, : por un lado, un primer derecho,  que en realidad seria el único, es decir: el hombre es ciudadano del mundo: y por otro lado, un segundo derecho que seria el derecho de la ciudad, La ciudad tiene el derecho de aceptar a tal ciudadano y de rechazar a tal otro. Lo que explica, por otra parte,  el carácter limitado y paradójico de la hospitalidad en Kant. Este autor reconoce la hospitalidad en tanto que “derecho de visita”, pero no la reconoce forzosamente en cuanto que derecho de instalación. Ahora bien, hay que poner en contexto histórico esta curiosa distinción, ya que el hecho de reconocer la hospitalidad como derecho de visita, y solo como tal derecho de visita, permite a Kant dedicarse a una denuncia extremadamente pertinente y virulenta de la empresas coloniales europeas, comenzando por la que ya había sido denunciada en tiempos de Montaigne en lo relativo a la conquista del Nuevo Mundo. Hubo en esta conquista, así como  las empresas coloniales de fines del siglo XVIII (recordemos que Kant publica su texto en 1795, 6 anos después de la Revolución Francesa y doscientos diez antes de esta tarde nuestra), hubo, decimos, abuso del derecho de visita, abusos de la hospitalidad. O lo que viene a ser lo mismo, que los exploradores, por llamarlos de algún modo, no se contentaron con visitar, sino que se instalaron: tal es la clave de la crítica kantiana y el modo que se juega su limitación del derecho de hospitalidad.
Ahora bien, en nuestro presente, como resultara evidente, esta limitación tiene su reverso. Porque sirve para justificar los nacionalismos, las exclusiones nacionales, ya que Kant, en su concepción de una  federación general capaz de sostener la paz perpetua, el tema de su obra, considera que no se puede establecer un orden mundial sin tener en cuenta las fronteras de cada Estado. Se precisa un acuerdo federal, pero que conserve las fronteras de cada Estado, los derechos de las naciones. Esta es una idea adoptada por la mayor parte de los sucesores de Kant, a excepción de algunos pensadores utópicos como Proudhon, de lo que puede ser un federalismo que no conozca de naciones, que trate solo de mas pequeñas unidades. Estas muy pequeñas unidades serán las ciudades o villas, o comunas, pero ahora en un sentido plenamente cosmopolita, como el lugar de cruce[p2]  de lo global con lo local, de modo que, como apuntaba Proudhon, cada residente pueda en cada ciudad considerase ipso facto  como ciudadano. Aquí llegaría el concepto de hospitalidad extensa a su máxima e insuperable conclusión,  tanto es asi que terminaría por abolirse. Y se aboliría porque Proudhon aflora explícitamente que “ya no se trata de la hospitalidad sino del derecho. Desaparecería así toda reivindicación de hospitalidad en las márgenes del derecho, al volverse la hospitalidad el derecho mismo.
En fin, hasta aquí hemos tratado de esbozar muy esquemáticamente uno de los recorridos que René Scherer hace a través de la historia mostrando las tensiones que, en torno al eje conceptual de la hospitalidad, han desarrollado dos grandes tendencias del pensamiento político, la autonomía de las ciudades por un lado , el cosmopolitismo o el universalismo por otro, y la conjunción de ambas ideas en el principio federalista, anarquista( estos son los conceptos que utiliza Proudhon) que implicaría la disolución de esas unidades fácticas del Poder que son las naciones y los Estados.
Nos resta, con todo, exponer también muy sucintamente la postura que, respecto de nuestra actualidad, sustenta Rene Scherer, a modo de conclusión sobre el anterior recorrido histórico a través de ciertas ideas políticas. En primer lugar, Scherer nos diría que el devenir derecho de la hospitalidad, como quería Proudhon, seria indudablemente positivo, dada la realidad contemporánea de negación generalizada o rechazo sin más de la hospitalidad. Insistir sobre esta exigencia de transformación de la hospitalidad en derecho seria una tarea en curso, inagotable, que habría que defender en cada caso particular. Es preciso hablar el lenguaje del derecho para mostrar que no se trata en ningún caso de defender una hospitalidad particular, pintoresca, graciosa, gratuita o arbitraria, sino que se trata más bien del derecho de todo individuo sobre el planeta a optar por tal o cual residencia, por tal o cual nacionalidad. Pero existe un punto no abordado por la noción de federalismo anarquista de Proudhon, que es el de las masas, los pueblos, los individuos, las etnias, que no aspiran particularmente al derecho de ciudadanía, Porque su situación histórica, social y estratégica no conviene a la inserción en tal derecho, ni siquiera a la integración en una ciudad dada Y aquí es donde nos damos de bruces con un problema que es cada vez más el de nuestra época, el de nuestro siglo XXI: el de las poblaciones que no pertenecen, a naciones perfectamente formadas y que no aspiran a entrar en el marco de las naciones adoptando la figura de un Estado. Por ejemplo, los nómadas, tantos y tantos pueblos como en Europa, y otros lugares nunca llegaron a sedentarizarse en torno a una ciudad o a un Estado determinado, como los zíngaros, los gitanos o innumerables pueblos nativos, presentes un poco por todas partes, pero sin querer ser fijados, en determinado lugar. Pero es también el problema de los desplazados, por motivos bélicos, a veces de pura supervivencia étnica, o por motivos políticos, o económicos. Y es el de las grandes migraciones, interiores en el marco de muchas naciones, desde el campo a la ciudad, constituyendo una especie de  nomadismo urbano, que no afectara solo a los ”sin-hogar” o “sin-abrigo”, con los problemas subsecuentes, de aislamiento, miseria, marginación, etc, que los rodea, sino tambien a aquellos, cuyo modo de vida no implica necesariamente una residencia permanente.
En tales casos donde la noción de hospitalidad puede actuar de una manera muy precisa, quizá no contra el derecho, pero si muchas veces sobre sus márgenes, A esta noción, de nómada, nómada étnico, nómada político, nómada urbano, que va adquiriendo cada vez más relevancia en la historia europea, pero también planetaria, las sociedades modernas, sin prohibir por completo su desplazamiento por unas u otras fronteras, tratan con cada vez con mayor tenacidad de poner un límite, incluso en el sentido del derecho de visita. Por poner un ejemplo, las medidas impuestas por numerosos alcaldes para desproveer del suelo de sus ciudades a los vagabundos, a los nómadas, a los parias, a los mendigos, a los sin techo, entran precisamente en el marco de esta negación de hospitalidad que es la vez una negación del derecho y un desconocimiento de cierto tipo de existencia s que no entran exactamente en el orden de la sedentariedad. El problema, uno de los problemas fundamentales de la política urbana, de la política social contemporánea , tanto como de la política internacional, , no solo reclama reflexionar sobre la situación de tales nomas o de tales pueblos cuya localización resulta imprecisa, sino también repensar , a la manera en que lo hacía Kant, , todo el cuerpo del pensamiento político,  la concepción misma de lo que podría llamarse la habitación de la tierra, el devenir humano de la tierra, su llegar a ser habitable, en torno a cuestiones que al día de hoy pueden parecernos marginales, incluso excepcionales, pero que ---si no se remedia--- van a ir ocupando un lugar cada vez mas central en nuestra realidad cotidiana. Poblaciones excluidas, poblaciones desarraigadas, poblaciones refugiadas, poblaciones expatriadas, poblaciones desplazadas, poblaciones marginadas, poblaciones desposeídas, poblaciones sin presente ni futuro,  ocupan un lugar cada vez más grande en la política, , tanto interior como exterior, (no diremos en relación a que centro), de normalización del ya hace rato llamado nuevo orden mundial, tal y como va definiéndose en un marco geopolítico todavía incipiente, y nos indican clara, diáfana y precisamente cual es o ha de ser el lugar urgente hoy, aquí y ahora, de la reflexión filosófica, Por ello, podríamos concluir  con René Scherer apuntando a que la reflexión en torno a la hospitalidad ha de ser re-orientada. Evidentemente, se tratara de un concepto, de hospitalidad en sentido extenso. Tal como fue fundado,  como fue aportado en la edad moderna por Kant, resulta ser un concepto valido, interesante, sugestivo. Pero manejarlo de manera automática y no analítica, sin darle el desarrollo y la crítica interna que precisa, sería volverlo inoperante a plazo corto, algo que posiblemente no podemos permitirnos ya. Podremos servirnos del mismo en calidad de orientación o directriz, pero ciertamente nuestra tarea, será modificarlo, estudiarlo y adaptarlo a las necesidades y urgencias de nuestra realidad presente. Debe servir para sugerirnos en todo caso soluciones nuevas a problemas que vienen de lejos, pero que hoy mas que nunca nos solicitan con fuerza, en sentido etimológico: remueven el mismo suelo que pisamos.
El gran poeta judío Edmond Jabes dice en su bello  Libro de la hospitalidad que “Mas acá de la responsabilidad está la solidaridad; mas allá, esta la hospitalidad”, asi como a seguido nos asegura que “la responsabilidad agrava, la hospitalidad aligera”. Quien les habla, negado por pura incompetencia, y hasta falta de oídos para las sutilezas poéticas, tendrá que conformarse con el triste y hasta tétrico, pero también alegre, y esperanzado (porque no: todo depende del lugar desde el que se mire o adonde el viento nos lleve)papel del profeta, para así decir que nuestro siglo XXI será el siglo de la hospitalidad absoluta y universal o el siglo de una violencia inaudita en las viejas cuentas de la historia.
https://www.youtube.com/watch?v=228zQmpdbI4#t=586

sábado, 28 de septiembre de 2013

Funesto Funes, o la escritura como juego de memoria y olvido*


*Conferencia pronunciada en el Centro Cultural de España "Juan de Zalazar",  en Asunción,
  (Paraguay)

    Permitanme ustedes que comience situándoles ante un cuento, ante un mito incluso, que para frustrar la previsible expectativa lógicamente creada por este "funesto funes" que encabeza el titulo de mi intervención,nada tiene que ver en principio con Borges, sino con uno de sus mas antiguos maestros:no otro que el "divino" Platon.
 
    El cuento o mito platónico frente al que les quiero situar, es justamente el de la creación de la escritura, y como sin duda ya lo conocerán ustedes, me voy a limitar a jugar el viejo papel del narrador por cuenta ajena, o del coplista ciego, o del actor que glosa o mejor recita un papel que le ha sido dado. En otras palabras, me voy a limitar a recordarselo  a ustedes, y al tiempo a recordarmelo a mi  mismo, ya que de esto quiero hablar esta tarde, de la escritura como ejercicio de la memoria, o su otra cara: el olvido.

  El mito platónico sobre la invención de la escritura, como recordaran ustedes conmigo, se encuentra en el dialogo de Fedro, el dialogo al que, por cierto, la tradición  da el subtitulo "O de la belleza", lo que no deja de resultar interesante, como verán. La verdad es que esa misma tradición nunca ha hecho demasiado caso a este mito, que es uno de los mitos propiamente platónicos, en el sentido que el griego se los saca de la manga cual tahur de paseo por el Misissipi, o de la chistera, como suelen hacer los magos con los conejos. Como resulta sabido, Platon odiaba recurrir a los mitos,  algo que desde el ha mantenido la filosofía, o por lo menos la filosofía, o por lo menos la filosofía que se autodenomina "alta" filosofía, o filosofía "verdadera", por mantenernos en los limites de Platon, hasta nuestros días:  la critica o el discurso puro de la razón asedia sin tregua los cuarteles de la matemática, o de la "alta" matemática, y abomina por tanto de cuanto huela a metáfora, ejemplo, cuento, etc.  La filosofía, y Platon como filosofo, abomina de la literatura, el logos descarta en su categoría marcha recular hacia el viejo e impreciso mito. Esto en teoría, porque al mismo tiempo Platon reconoce que hay que ser didáctico, que de vez en cuando no viene mal bajar la voz y susurrar un ejemplito literario, como hace también el profesor de mates en la escuela cuando recurre a las manzanas o los trenes para hacer comprensible a los niños el abstracto topos hiperuranios de los números y lo que no son los números. Y aquí ya esa curiosa contradicción del divino ateniense, porque resulta que son sus mitos, sus fantásticas narraciones susurradas en plan condescendiente, didáctico, casi con vergüenza de tener que recurrir a ellas, lo que en realidad recordamos de su obra,: ¿a quien, aunque no le interese siquiera la filosofía, no le suena el mito de la caverna, que Platon, narra en República, o el mito de carro con el auriga y sus caballos, que también esta en Fedro? ¿Que hubiera pensado Platon de saber que en los colegios del siglo XXI --es decir, lo que para el, que era pagano pre cristiano hubiera sido el siglo XXV ---al final nos quedábamos con sus mitos? Suyos para mas inri, porque no solemos recordar los auténticos mitos, los que eran moneda corriente en su época ,a excepción quizá del de la Atlantida en el dialogo Timeo, sino precisamente esos mitos que se inventan, que extrae maravillosamente de su sombrero literario.

   Pero tendrá que disculparme la anterior digresión. Me centro ya en el mito de la escritura, un mito o un cuento de la fragua propia de Platon, pero que ha pasado casi desapercibido para la tradición escolástica, ya que se trata de un mito breve y situado casi de refilon,   al paso, y al final del Fedro, de un modo marginal casi, como una coda final, como un estrambote, un añadido o una especie de postre para relajar la altura de cuanto Socrates ha hablado con Fedro en el dialogo, donde tantos temas, tan capitales y tan bellamente debatidos. Este mito ---se pensó--- es un pegote que sobra, que alarga innecesariamente el final del libro, es un regalo, una gracia del autor que en realidad afea su dialogo sobre la belleza, cerrándolo sin ninguna gracia, Vamos, que mejor hubiera hecho Platon con ahorrárselo a los lectores, algo así como recientemente hubiera podido ahorrarnos Bush sus chistes y fotos sobre Irak y el despacho oval. Si esto se suma al hecho de que durante mucho tiempo, desde Diogenes Laercio, por lo menos hasta Schleiermacher por lo menos también, se creyó que Fedro, era un dialogo menor, inmaduro, la opera prima en realidad de su autor, ya comprenderán la casi nula atención que se ha dado al mito al que llevo un buen rato refiriéndome aun sin entrar en el.
 
    Vamos por fin a ello. El mito platónico sobre los orígenes de la escritura reproduce en realidad un dialogo entre dos personajes de un misterioso Egipto antiguo, desconocido ya en tiempos de Platon . En una puesta en escena espectacular, Socrates, que es el personaje platónico que narra al otro personaje, Fedro, este dialogo entre otros dos personajes, asegura que su relato se remonta a una tradición que viene de los antiguos, mintiendo así, por lo que ya sabemos, como un cosaco. Pero olvidemos esto por el momento y vayamos al dialogo, dentro del dialogo. Los personajes del mito son un dios-rey llamado Thamus, al que hay que imaginar sentado en un elevado trono en medio de su corte en la Tebas egipcia, y un dios-menor llamado Theuth, especie de divinidad artífice o laboriosa, encarnación antigua del  progreso, que se dedica todo el rato a inventar cosas para el bien general de los egipcios, invenciones que les resulta obligado presentar a su superior jerarquico, aquel buen dios-gestor Thamus, a fin de que este de o no su visto bueno, una especie de derechos de patente previos a la comercialización. Y bueno, con anterioridad al dialogo, que Socrates narra, en el brillante curriculum de Theuth figura la invencion de los numeros y el calculo, la geometria y la astronomiaincluso el juego de las damas y hasta los dados. Habiendo pasado todo ello por el juicio de Thamus de modo exitoso, gracias a lo cual en la atenas de Platon como en nuestro propio mundo disfrutamos de aquellas divinas invenciones egipcias. Pero el caso es que el diosecillo inventor theus le presenta una mañana al dios-rey algo que Socrates llama ypvuuata, esto es: las letras del alfabeto, o lo que viene a ser mas exacto: los caracteres de la escritura. Y presenta esta invención, la escritura, defendiendo apasionadamente su utilidad publica y la necesidad, por tanto de que se enseñe en cada escuela con palabras parecidas a estas:
Este conocimiento !oh rey! hará mas sabios a los egipcios y vigorizara su memoria. Pues se trata del elixir de la memoria y de la sabiduría lo que con el se ha descubierto.

Tras estudiar el asunto, el todo poderoso  y juicioso dios-rey emite su dictamen, cuya lectura me van ustedes a permitir también a continuación, porque no es demasiado prolija y no merece tampoco ser destrozada por una glosa mía. estas son, pues, las palabras que Thamus dirige al entusiasta Theuth, todo un jarro de agua fría.

!Oh Theuth, ingeniosisimo inventor de tantas y tantas  artes! [Un inciso: como ya verán ustedes aquí, en los viejos tiempos míticos, se comienza dando coba cuando de lo que se trata es de poner objeciones: Nada nuevo bajo el sol[. Una cosa es ser capaz de engendrar un arte y otra cosa ser capaz de discernir que daño o provecho encierra para los que de ella han de servirse. y así, tu que eres el padre de los caracteres de la escritura, de las letras, les has atribuido por puro cariño paterno facultades contrarias a las que poseen. Pues tu invento producirá en el alma de quienes lo aprendan el olvido, por el olvido del cultivo de l memoria, ya que los seres humanos, al confiar en la escritura, recordaran de un modo externo, valiéndose de unos caracteres ajenos a ellos,; y no desde su interior y por su propio esfuerzo. No es pues el elixir de la memoria, sino el de la rememoracion, lo que has encontrado. es la apariencia de la sabiduría, y no sabiduría verdadera, lo que procuras a tus discípulos. Porque, una vez que hayas hecho de ellos eruditos sin verdadera instrucción, darán la impresión de conocer muchas cosas, pese a ser en su mayoría unos perfectos ignorantes, y su compañía resultar insoportable, al haberse convertido no en sabios, sino en tipos que presumirán de serlo.

    ¿Que les parece? Hasta aqui da de si el mito, y en realidad en contra lo que dije antes no es un dialogo entre Theuth y Thamus, sino mas bien el monologo de un personaje tras otro, O la propuesta de uno y la respuesta rechazandolo del otro.
     Lo interesante del asunto es que este pequeño, casi marginal mito, se inscribe dentro de una serie, de consideraciones que Socrates se trae entre manos con Fedro en su dialogo (que en realidad abro aquí un paréntesis , tampoco es un dialogo, porque los diálogos de Platon no son diálogos, sino representaciones escritas de diálogos, nada de oralidad, sino puro grammata,, escritura químicamente pura y en la que de lo que se trata es de que el personaje principal, Socrates por lo general, acabe llevándose el gato al agua, algo previsto a priori desde la primera pagina...  pero es ir demasiado lejos, y cierro aquí el paréntesis). Y para ser mas exactos, Socrates lo trae a colación para responder a la pregunta por conveniencia o inconveniencia de escribir, y como según la manera en que se haga, la manera en los ytavhhata se junten en la ypaon o en castellano según como las letras compongan una escritura, esta podrá ser algo que este bien o que este mal. No entraremos en esto, pero y respecto de la escritura, ya vemos aqui un precedente de los usos y juegos del lenguaje del segundo wittgenstein... con un tufillo moral al fondo, eso si, porque en Platon la dichosa cuestion de lo que esta bien, y de lo que esta mal siempre remite al hecho de agradar o de contrariar a los dichosos dioses...
Sin embargo, lo que no se puede achacar al divino Platon es deshonestidad. Algo, por cierto, que le falta a tantos y tantos platónicos, que luego en el mundo han sido. Es precisamente la honestidad lo que lleva a Platon, como científico, podría decirse, a no sacar los pies de este entre dos aguas, de este raro ser ambiguo (como ambiguo es todo ser, comenzando por el SER con mayúsculas que no es sino la vida) de la escritura. Porque la conveniencia o inconveniencia de escribir, el buen y el mal efecto, el buen y el mal uso, como la memoria y el olvido, se encuentran ya inscritos, por así decirlo, en el propio invento. De hecho, existe una palabra que se ha deslizado como si nada en nuestra lectura, a la que no hemos prestado mucha atención, que es la palabra "elixir", en la traducción que esta tarde les he ofrecido  a ustedes. En realidad, la palabra griega es phakov, y aquí es donde esta el meollo del asunto, porque farmakon significa un buen numero de cosas, pudiéndose traducir por "elixir", como por "remedio" o "medicina", pero también es posible darle el sentido de "veneno", "pócima" o "ponzoña", palabras que fácilmente nos traen la imagen medieval de una bruja removiendo en su cueva una poción con aviesas intenciones. Y lo curioso en el mito que antes leíamos es que Theuth llama elogiosamente farmakon  a la escritura, es decir, elixir, medicina, remedio para la memoria humana; pero luego Thamus dice que no, que en realidad la escritura sera mas bien un veneno, una ponzoña, un bebedizo perjudicial que le acarreara a los humanos justo lo contrario de lo que Theuth dice, esto es: el maléfico del olvido. Pero la palabra que usa Thamus, como ustedes ya habrán advertido, es la misma: farmakon.  Tanto el dios-rey como el diosecillo inventor dicen que la escritura es un farmakon, pero para uno es elixir beneficioso y da la memoria, la sabiduría, para otro es veneno que trae el olvido y la falsa sabiduría, en términos del cretinismo del erudito que se cree o aparenta ser sabio...

En nuestros días, les diré quien llamo la atención sobre esta palabreja griega que tanto abre el texto platónico fue el filosofo francés Jacques Derrida, en un texto hoy ya clásico que se titula La farmacia de Platon. Derrida es un filosofo complejo y extraño, ya que su trabajo se centra en la escritura, al modo de sus antepasados judío, de las tres culturas del libro tal vez los que mas o mas antiguo apego tienen al texto (ya Cristo se quejaba del excesivo valor que los escribas del Templo le daban a la letra, y bueno, luego ahi esta la cabala medieval, por sacar innecesariamente ejemplos), Derrida se centra en la escritura, como les digo, pero a la vez todos sus escritos parten de algún discurso oral, que a su vez tienen un escrito antes, en una suerte de juego de espejos o adivinanza del huevo y la gallina. Y su método, previo mas sencillo que todo lo que se ha escrito luego sobre la tan traída y llevada desconstruccion, consiste por decirlo en un minuto en una suerte de zoom, una especie de atención o de enfoque o de acercamiento hasta lo microscópico del texto, algo que por decirlo de pasada resulta muy cinematográfico: ese iris de las primeras películas que lleva a ver y a mostrar en pantalla lo invisible o lo que pasa desapercibido a simple vista, recurso puro del cine, imposible en el teatro, que en los años XX del pasado siglo ya fascinaba a uno de los maestros de Derrida: el pensador judio y alemán para su final desgracia Walter Benjamin.

      Como verán este zoom da entonces  da muy buenos resultados aplicado a la critica filosófica, o al ensayo, por ejemplo el derridiano sobre Fedro.  Por supuesto, el recurso es interno a la escritura misma, y a la literatura en términos generales , como fácilmente intuiremos con solo recordar aquel cuento de Edgar A. Poe, La carta robada, que a su vez tanto fascinaría  luego al escritor, psicoanalista y tantas otras cosas Jacques Lacan, por insistir en toda una generación  de franceses digna cuando menos de encomio.

   Pero volvamos a Platon, tras haber descubierto un poco las cartas  sobre la mesa.  Porque resulta que ese farmakon sobre el que Derrida atrae la atención, de un modo que obliga a releer a Platon hoy, situándose con respeto y prudencia pero también sin mas miramientos a hombros de la tradicion escolar, es farmakon que podríamos traducir tambien por "droga" en su doble sentido de remedio farmaceutico y de pulsion tan necesaria como destructora para el yonqui heroinomano  (incluso para el inspirado ejecutivo yanqui del Wall Street, por ejemplo de inspiracion, no divina sino de cocaína en este caso), ese farmakon,  decimos, se halla diseminado por aquí  y por allá en casi todos los textos de Platon . Señalemos al paso que tan solo el ensayo sobre "La farmacia de Platon" , que en un principio acompañaba una tradición al francés del Fedro realizada por el propio Derrida, se edito luego como el texto central de un libro recopilatorio de artículos al que su autor puso el significativo y muy derridiano titulo de La diseminacion. Y no resulta nada facil delimitar lo bueno de lo malo en este farmakon, en la palabra por lo menos, ni siquiera diferenciandola en sus dos significados, en apariencia opuestos, porque como es sabidos, todo contundente remedio de farmacia puede matar, así como muchos remedios pueden curar graves enfermedades. Incluso una droga tan mal considerada como la cocaina, por seguir con nuestros me temo que algo desafortunados ejemplos, también puede suministrar placer (preguntese a los defensores de la liberacion de las drogas, en el caso español al escritor, ensayista y profesor universitario de filosofia Antonio Escohotado, por ejemplo), y por rizar aun el rizo, en Manhattan sirve a diario para cerrar importantes transacciones en la Bolsa. De hecho la propia cicuta que por imperativo legal tanto como personal Socrates ingiere en Fedro también se denomina farmakon en este dialogo, y en ambos sentidos,, porque es desde luego el veneno por el que se ejecuta en el filosofo la pena capital, pero al mismo tiempo es transmutada por el condenado en remedio liberador, pues se trata del farmakon que pronto y felizmente le va a procurar la inmortalidad. Y hay que advertir entonces, como hace Derrida, que todas las traducciones a las lenguas modernas, lenguas herederas de la metafísica occidental  y depositarias por tanto de sus categorías, sus tan características oposiciones  dualistas, cualquier versión, pues, opera sobre el farmakon  un efecto de análisis que lo destruye con violencia, que lo reduce a uno de sus elementos simples interpretándolo---paradojicamente--- a partir del ulterior que lo ha hecho posible. En suma, esto mismo es lo que sin poder evitarlo, estamos haciendo aquí y ahora
https://www.youtube.com/watch?v=2dFM1OO315k